lunes, 20 de julio de 2009

Levantera en la Luna

Tal día como hoy, en la Luna soplaba una levantera similar a la de Cádiz. No pasa el tiempo. Los niños de la época nunca olvidarán la lección, hacía una ventolera del carajo, los astronautas daban botes extraños, la gente trasnochó para ver las andanzas del trío de marras, ahora dicen que los españoles colaboramos en la iniciativa, empujando el cohete. Aquí nos hartamos de juntar figuritas de plástico, como los comboys da pejeta pero estilo futurista, y el futuro ya está aquí, y seguimos en la Luna, unos en la cara oculta y otros en los cráteres más recónditos, las rotondas del planeta plateado. Cuando el hombre (americano) pisó la Luna, el Cádiz bajó a Tercera, así que no vengan con tonterías. Subió al año siguiente, como hoy, y el hombre (brasileño) conquistó el mejor Mundial de fútbol que se recuerda. Por lo demás, queda por desvelar el misterio de la ley de la gravedad, el nombre del astronauta jipi que se quedó colgao en las alturas y la edad del lunático Jesús Hermida, que hoy vuelve sobre sus pasos, señores, cuidaíto con la ventolera ...
Camino de Marte y del martes, ahí va una entrevista con Buzz Aldrin, que dice que habrá vida en otros planetas cuando los terrícolas vayan, vaya tela ... http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Habra/vida/otros/planetas/terricolas/vayan/elpepusocdmg/20090719elpdmgrep_5/Tes

Y ya en Marte, ahí va una miscelánea gaditana de Sánchez Reyes ...
http://www.diariodecadiz.es/article/cadiz/473995/cadiz/como/ahora/andaba/expectante/por/la/construccion/puente.html

Asimilada la celebración, cavilo sobre el documental francés que pone en entredicho las imágenes del alunizaje (significativo parecido con alucinante) y atribuye a Kubrik cierto compadreo con la Cía y su prestigiosa madre. Como éramos chicos, apenas nos percatamos de la prodigiosa campaña de propaganda yanqui, ahora siento asco al ver a Nixon, gran tramposo, y Kennedy, quien debería devolver el premio Nobel de la Paz por mera vergúenza, una vez comprobada su participación en algunos golpes de Estado en países americanos. Vietnam, los Beatles, mayo del 68, millones de dólares tirados a la basura, pero al menos sin víctimas mortales. Con la que está cayendo, y con lo que ha caído desde entonces, incluidos el muro de Berlín y las Torres Gemelas, esta historia pertenece a la categoría de los tebeos. Si no lo veo, no lo creo. La historia es pura adivinanza.

domingo, 19 de julio de 2009

Patos en el lago (pa ti mi derrota)

Pa mí que son lisas mojoneras. No fiarse mucho, ser urbano de litoral pero pez en especies marinas, tan sólo endiquelar sirenas. Las hay de metro y medio. Los patos del lago de Arcos apenas pueden reaccionar. Un señor veterano arroja migas de pan al agua y las lisas las trincan al vuelo. Alehop! Sin piedad. Los patos desisten y se echan a un lado, lejos de la lucha sin cuartel, y se apoyan en el sol de la desidia de la tarde de domingo. Contador se viste de amarillo. Caracartón no gasta ni bromas. Los camareros del verano figaz preparan el asado de la noche, como si el tiempo suspirase por un poco de envidia frita. África guiña el ojo, la sección rítmica apunta bajo, el método infalible falla en lo peor del querer, la verdad se mira al espejo, susto tremendo, ¿quién eres?, tu sombra del revés. Los diarios del día invierten en publicidad engañosa, nadie sabe dónde irá a parar el futuro de anteayer, todo cuentan la feria según les fue en el laberinto, sálvese quien quiera a la intemperie de los secretos a voces. Peces de colores, la venganza mediocre, quítate las gafas, carajote, que te vas a chocar. Marchando un pack de zarzaparilla !!! La vida, marca acme.Lo que somos, lo que fuimos, lo que quisimos y no pudo ser. La historia del querer y no poder, del poder y no creer. La pamplina del ser. La otra noche, Serrat entonó la plegaria de la "mala racha", que no es lo mismo que "la mamarracha". Caracartón pone cara de interesante mientras se carcome de envidia cochina, siempre querrá lo que no tiene, los domingos son chungos para este tipo de gente. Quién le presta una escalera y una pizca de guasa? Pagando el pato.

viernes, 17 de julio de 2009

25 años de Dylan en España (Madrid 89)

Segunda gira de Dylan por España. Verano del 89 en Madrid. Lleno absoluto en el extinto pabellón deportivo de la calle Goya. Atravesaba Bob una de las etapas más oscuras de su carrera, sazonada de discos erráticos y escasa creatividad. Él mismo cuenta en sus Crónicas que pensó dejarlo todo, que ya no se veía reflejado en sus canciones, hasta que encontró soluciones de la mano de Jerry García, mítico guitarrista de Grateful Dead, quien influyó sobremanera en la gestación de la Gira Interminable, el Never Ending Tour que aún mantiene a Dylan en la carretera. Ahí nació la idea de tornar los repertorios cada noche y revisar los clásicos desde diferentes perspectivas. Esa suerte de renovación permanente ya se había instalado en la mente de Dylan cuando cantó en Madrid.
Hubo gente que se saltó la actuación de la telonera, Eddie Brickell & the New Bohemians, que al parecer estuvo bastante bien. Yo pasé. Y me topé con Joaquín Sabina en la puerta, sin más preámbulos. Luego trepé hasta buscar un hueco en la cúspide del pabellón. Asfixiante ambiente de categoría. Dylan pasó como un huracán, cabalgando sobre una banda de garaje-rock presidida por un guitarrista excepcional, G.E. Smith, salvaje y puntilloso, que aportó al sonido una fiereza inusual. Amén de sorprender con su canción a Woody Guthrie, su primera canción original grabada en los albores de los sesenta, Bob alternó piezas raras con temas recurrentes, aunque sólo permaneció noventa minutos en la escena y la gente se cabreó, vaya si se cabreó, y se marchó cabreada.
Dylan tocó también en Barcelona y San Sebastián. Seis años después se tomaría la revancha en Madrid. Antes, en los días previos a los fastos de la Expo 92, dejaría su recital más misterioso ...
Madrid, 15 de junio de 1989

Most Likely You Go Your Way (And I'll Go Mine)
House Of Gold
It Takes A Lot To Laugh, It Takes A Train To Cry
Simple Twist Of Fate
Stuck Inside Of Mobile With The Memphis Blues Again
Highway 61 Revisited
Song To Woody
Lakes Of Pontchartrain (trad.)
Mr. Tambourine Man
Knockin' On Heaven's Door
Silvio
I Shall Be Released
Like A Rolling Stone
The Times They Are A-Changin'
All Along The Watchtower

jueves, 16 de julio de 2009

Otra oportunidad para el rock


El influjo de Enrique Bunbury, Paco Loco y Gary Louris sobre El Puerto de Santa María ya se deja notar. El héroe del silencio, el productor independiente por antonomasia y el jayhawk que ha cambiado de country y de skyline sin apenas pestañear, padres de la idea del Monkey Week, van camino de tornar el ambiente musical de la zona y, por fin, localizar el sur del sur en el mapa del rock y el pop sin fronteras. El proyecto de Escaparate de la Música Independiente, a celebrar el próximo mes de ocutubre, nació por todo lo alto, pues llegaron a programarse quince días de conciertos y conferencias, pero a la postre bajó a un fin de semana y finalmente a cuatro días de cultura y negocios, ocio y debate sobre la industria discográfica, ideales para la quimérica ruptura de la estacionalidad del turismo. Monkey Week, admite Tali Carreto, responsable de La Mota Ediciones y organizador del pionero y decisivo Freek Festival, donde los personajes mencionados elucubraron las jornadas, pretende ir "con pies de plomo", al principio, para luego afianzarse con continuidad y audacia en la oferta de festivales. Ya lo dijo Bunbury días pasados, en la presentación del Monkey Week en Sevilla: la semilla crecerá. Una oportunidad, quizá la penúltima, para la industria del rock. En un enclave privilegiado de la Bahía de Cádiz.
Con el objetivo de consolidarse y expandirse al mundo desde El Puerto, y tras un año de arduo trabajo, el proyecto ha logrado implicar a diversas instituciones públicas y sellar alianzas indispensables. "Con el Freek Fest ya se demostró que el público de estos eventos respeta entornos como el Monasterio de la Victoria y no va destrozando por ahí", señala Carreto, quien anuncia próximos encuentros con responsables municipales para reforxzar la colaboración mutua. "Aunque se trata de un año duro, el Ayuntamiento ha dado facilidades para los recintos y otros aspectos, pero quizá necesiten conocer la repercusión mediática que ya ha tenido el festival de cara al convenio que cerraremos en breve. Los principales medios musicales garantizan su presencia, Radio3 ejercerá de medio oficial, a ver si así nos damos cuenta de lo que tenemos entre manos", suspira el promotor.
Amigos y residentes en El Puerto, Bunbury, Paco Loco y Louris, quienes además hacen buenas migas con los técnicos culturales, cuya labor de programación de conciertos de calidad en el teatro Muñoz Seca se antoja también importante en este proceso, se aprestan a "demostrar su amor por El Puerto", anuncia Carreto, quien remarca que el estudio de grabación del asturiano se ha convertido en referente de la música independiente nacional e internacional, y la casa de Bunbury incluso en título de su último disco, que pronto dará paso a una nueva entrega. Los organizadores del Monkey Week, en suma, sueñan con situar a El Puerto en la guía de festivales de postín. "Fíjate cómo empezó Benicassim y en lo que se ha transformado". Pero las jornadas portuenses combinarán la música en directo con el escaparate de la industria: mesas redondas, conferencias, ferias de discos, encuentro de profesionales, en este caso no orientado al público, que puede actuar de catalizador del sector, actualmente en fase de reinvención. Al margen del victimismo que late en la industria del disco, en estos tiempos de desafíos, Carreto piensa que ha llegado el momento de tomar decisiones y buscar soluciones. "La música se halla en un momento increíble, pues aumentan los conciertos, los grupos cuentan con canales de promoción, y las discográficas independientes se están uniendo y moviéndose mucho más que las convencionales, en pos de otras vías de negocio y nuevas formas de entender el espectáculo, basadas en el contacto directo con el público".
El Monkey Week alcanzará acuerdos con salas y bares de la ciudad para llevar a cabo el cincuito de setenta conciertos que prevé la programación, aún no cerrada y que pronto dará noticas en torno a tres cabezas de cartel y otras sorpresas. Toda la ciudad portuense vibrará con la música independiente. Más de 250 profesionales de la música colmarán los hoteles, mientras que la peculiar feria de muestras atraerá a un público joven pero generalmente con recursos económicos e inquietudes culturales que lo convierten también en turista potencial. Así que este festival, que no será un festival al uso, aspira a constituirse en cita anual indispensable y fuente de riqueza.
En las próximas semanas se convocarán sendas presentaciones en Madrid y El Puerto, e irán conociéndose los carteles. De momento, se confirma la presencia de Wire, Howe Gelb, Josh Rouse, Jim Jones Revue, The A-Bones, The Mary Onettes, Nacho Vegas, Capsula o Remate y MuPony Bravo, Manos de Topo, The Marzipan Man, Marcel Cranc, The Magnetic Band, Petit, Pull, Al Berkowitz Band, Blasted Mechanism, Cla, The Baltic Sea, Salieri, Los Sentíos, Marina Gallardo, Tanhauser, Úrsula, Orthodox, Igloo, Zoo, Le Punk, Elodio & Los Seres Queridos, The Baltic Sea, The Lions Constellation, Dinero o Elastic Band, por citar otros ejemplos. En las jornadas profesionales la Muestra contará con la presencia de nombres como los del productor John Agnello (Sonic Youth, Steve Wynn, Dinosaur Jr.), el músico Julio de la Rosa, los periodistas Pablo Gil (El Mundo), Ignacio Juliá (Ruta 66), Darío Vico (Rolling Stone) o Santi Carrillo (Rockdelux) y otros profesionales del sector como Borja Prieto (Myspace), Manuel Torresano (Nuevos Medios), Gerardo Cartón (Pias) o Gemma del Valle (Subterfuge), entre otros.
Los recintos elegidos son el Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca, la Plaza del Castillo, el Monasterio de la Victoria y Puerto Sherry.
La inicaitva cuenta con la participación de Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, el Instituto Andaluz de la Juventud, la Diputación de Cádiz, el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, y Proyecto Lunar. Y se han sumado la Unión Fonográfica Independiente, el Instituto de Comercio Exterior y la Fundación Autor, así como Osborne, sin obviar a Myspace, la plataforma que ha revolucionado la relación de los músicos con su público.
Julio 09, Cultura, Diario de Cádiz

Sabio como un proverbio chino, Serrat en la Catedral de Cádiz

Como dice un viejo y sabio proverbio oriental, Serrat es mucho Serrat. Milagro en la Catedral. El cantautor catalán, más bien universal, logra callar a los gaditanos, algo de lo que sólo es capaz la Buena Muerte, el Viernes Santo. Gente mayormente de mediana edad llena la plaza en las zonas de pago y en los vericuetos del gratis total. La gente canta por bajini los clásicos de Serrat durante dos horas de adoración nocturna. Sólo rompe el silencio una señora atada a una bolsa de pipas. Las campanas de la catedral suenan acompasadas, al ritmo del cancionero vital de la Piel de Toro. Ricard Miralles envuelve las piezas del Nano de magia y precisión, tan conciso como juguetón. Es tiempo de los poetas, ahora que las inmobiarias han caído en desgracia, y Serrat aprovecha para detener el tiempo y dictar una lección de sensibilidad y socarronería, tan golfa como delicada, ex-cátedra. Silencios elocuentes hasta el fondo del mar.
Todo pasa y todo queda. Machado al ralentí, Poniente remolón, no hace frío, sino humedad. Los temas de Serrat reposan en el aire. Joan Manuel bendice "el perfume de esta ciudad que tanto quiero", ofrece el primer proverbio chino ("nadie se baña dos veces en el mismo río") y genera una asombrosa corriente de respeto y admiración. De vez en cuando la vida nos besa en la boca. Serrat alterna composiciones míticas con un buen número de piezas de "Versos en la boca", acaso su mejor disco de este siglo. Fotos celulares. Imágenes de cine en banco y negro. Fantasmas del Roxy y del Mora, geografías humanas, la mirada colectiva del artista, el cuerpo de una mujer o el metro diario. "¡Hola, gente de la calle, amigos!", saluda el artista a quienes buscan un cuelo en el suelo. Y encandila al personal con su primer monólogo, club de la comedia total, que parte con su madre, cuando decidió tener a una niña y tuvo cinco kilos de poeta de la vida, la vida en rosa se tiró Serrat hasta que fue bachiller. Guiños al Gila, al cava que pasea por el escenario, tome, maestro, su medicina, y a otro dicho redicho: "El hombre que no sabe sonreír no debería abrir una tienda. ¿En Cádiz también?". Carcajada general, Serrat cavila si hubiese nacido mujer. Rinde tributo a la mujer por pagar tan caro tributo. Le gritan "¡guapo!", el tipo se crece, redoblan las campanas de la Catedral, a menudo los hijos dejan de joder con la pelota y los niñatos ejercen de tales, los niñatos de Cádiz carecen de rival. El espectáculo se antoja austero y sobrio. ¿Sobrio? Serrat y Miralles se pimplan la botella de cava, Joan Manuel alarga las frases, Penélope espera en la estación del Ave, hermosa hoy como ayer, otros monólogos de la noche versan sobre mendigos y dineros, el Mediterráneo entiende de emociones lindas, conmueve Serrat a su entregada audiencia, a la que utiliza como si estuviera en el diván del psiquiatra. "Yo diciendo tonterías y ustedes tan callados", remarca el viejo y sabio poeta, que resucita a Curro el Palmo, en versión que recuerda a la brillante interpretación que grabase el difunto Antonio Vega. Quejío estremecedor. Más éxitos. Al cielo de Cádiz no le iría nada mal una mano de pintura. Para la libertad, nadie mejor que Serrat y sus poetas de cabecera. Serrat echa un bailecito, entona un travieso tirititrán, la gente pide Lucía a gritos, Serrat recita la buenaventura y luego da su voz a torcer. Locuaz, pero también resposado, Serrat canta lo que le da la gana, no hay nada más bello que un canto contra el olvido. "Vive cada día como si fuera el último, que un día acertarás". Postrero refrán rollito primaveral, la gente se suelta y toca palmas en los postres, demasiado tarde, pudo ser un gran día y lo fue de veras, una experiencia religiosa. El maestro supo hasta manejar los altibajos de su voz e interpretar el papel de su vida. Con naturalidad y un arte descomunal. Menos mal que su madre, que quería una nena, no lo fue a "descambiar". Sin Serrat las mujeres serían menos dichosas y los hombres jamás aspirarían a ser los poetas de la calle. Serrat calló a dos mil gaditanos. Milagro en la Catedral. La Buena Vida.

Julio 09, Verano, Diario de Cádiz
La foto es de Kiki

Sale el sol para Merche Corisco

De los bares a los grandes escenarios, y viceversa. Tomen nota quienes ponen puertas al mar de la música y resucitan leyes prohibicionistas. La trayectoria de Merche Corisco, que hoy presenta en la portuense sale Milwaukee su tercer álbum tras nueve años de silencio discográfico, da mucho que pensar. Creció en calidad de alumna aventajada de Janis Joplin, al menos fue la etiqueta que le colgaron. Curtida en las distancias cortas, en noches de reducido aforo, donde la música se palpa de veras, aprovechó la nueva ola de cantautores de mediados de los años noventa, aunque ella sea más rockera, pero se topó de frente, en la siguiente legislatura, con la enfermedad de la triunfitis y las operaciones rentables pero odiosas de la mafia del baile. Y lo dejó, y ahora ha vuelto. En realidad nunca se fue del todo. Su flamante disco, "Oasis", retrata con precisión a la autora en el momento que le toca vivir.
Merche Corisco, madrileña del sur, mimada por compañeros de oficio, libre desde dentro, encontró el silencio en la provincia gaditana, donde la inspiración llegó a bien puerto. De Santa María. Otros enamorados del sur del sur brindan sus voces en "Oasis", tales como Javier Ruibal, trovador por excelencia de la Bahía de la Luz, o Quique González, cantautor eléctrico y asiduo visitante de la ciudad del viento. La Corisco se muestra combativa, salvaje y sensible, brillante y expresiva. Lo mismo canta a la vida alegre y divertida, en "Salió el sol", que afea la conducta del mundo en "Caja de zapatos", la pieza donde Ruibal presta su cálida voz.
En su reciente viaje a Londres, donde encandiló al personal con su particular estilo donde se citan el rock, el pop y sus derivados, tildaron a Merche de "spanish rock queen", la reina del rock español. Conviene acercarse a su rincón myspace para comprobar la categoría de sus amistades: Ani Difranco, Rickie Lee Jones, Tori Amos ... Precisamente, las redes sociales proporcionan a la artista la promoción internacional que la industria, por llamarla de algún modo, ningunea en tiempos tan globales como catetos, a partes iguales. Merche se expande como el tiempo, ahora de Levante, luego de Poniente, a veces en calma. Merche Corisco marcha en pos del sol, ya tendrá otoño para volver a sus minigiras europeas que la distinguen como un exponente de la riqueza musical de esta tierra. De momento, se deja querer por la brisa gaditana en este verano. Hoy canta en El Puerto, el día 19 en San Roque, los días 23 y 25 en Los Caños de Meca, el uno de agosto en la playa de La Victoria de Cádiz y el dos en La Línea. No hay excusas.

Julio 09, Verano, Diario de Cádiz

miércoles, 15 de julio de 2009

Serrat en Cádiz, poetas en libertad

Para la libertad, Joan Manuel Serrat. Si la libertad, como el amor, se conquista a diario, golpe a golpe y beso a beso, el cantautor catalán, que hoy actúa en la plaza de la Catedral de Cádiz, renueva cada noche su pasión por la poesía, que es la vida. A punto de concluir la grabación de un nuevo álbum en homenaje a Miguel Hernández, treinta y ocho años después de que pusiera música a los textos del poeta de Orihuela, Serrat llega a Cádiz embarcado en su gira más intimista y cercana, de la mano de su inseparable Ricard Miralles y con una colección de clásicos populares intergeneracionales que pertenece a todos. Como la poesía, como la alegría que el Nano defiende en boca de si querido Mario Benedetti, la alegría como trinchera, estandarte, certidumbre y atributo, frente a la ajada miseria, las anestesias, la melancolía, las lágrimas tibias, las buenas costumbres y la propia alegría, siempre en defensa propia.
Cuatro meses después de su simbólica intervención en el teatro de Las Cortes de San Fernando, a vueltas con la libertad, Serrat devolverá la música a la Catedral de Cádiz, donde su antecesor, Paco de Lucía, dejó una estela imborrable. De Algeciras a Estambul, del Mediterráneo al Atlántico, del 2010 de La Isla al 2010 consagrado al centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández. Del Doce ya hablaremos, y del Trece ni hablar.
"Hijo de la luz y de la sombra" se titulará el segundo disco que Serrat publicará en tributo a Hernández, tras el legendario trabajo del 72. Amparado en arreglos de Joan Albert Amargós, Serrat ofrecerá su particular visión acerca de trece poemas jamás musicados. Habrá disco y gira hispanoamericana, por supuesto. Letras, músicas y un documental especial sobre la figura de Hernández, cuya lectura a fondo ha deparado al legendario artista catalán grandes sorpresas, según ha declarado recientemente, para quien la obra de Hernández traspasa los muros del tiempo y viven el presente de forma conmovedora. El álbum se publicará a finales de noviembre y su estreno en público está previsto para el 23 de marzo próximo en Elche, con motivo del Bicentenario Hernández.
El Bicentenario de La Pepa juega a seguro con Serrat, el descubridor de poetas y conquistador de corazones. Con el triplete culé bajo el brazo, y un montón de proverbios chinos para ir tirando, Joan Manuel, que siempre ha hecho lo que le ha venido en gana, agota localidades allá donde pisan sus zapatos. No falla. Ni crisis, ni leches. Simplemente Serrat. Nunca es triste la verdad. El perito de tantos pálpitos, biólogo de la lógica humana, tornero fresador y sexador de pollos, amante profesional de lo vitivinícola con bodega propia, Serrat aparece por los escenarios de la Piel de Toro causando envidia entre el sector turístico, el cien por cien de ocupación, divertido y socarrón, charlatán y pinturero, gurú de la músicoterapia, al carajo la quimioterapia. Desde que le dio el jamacuco, cinco años atrás, Serrat no ha hecho más que pensar en la salud, la suya, la del mundo, la salud de la poesía diaria, y cada noche ofrece su particular "gracias a la vida", a pecho descubierto, desafiando las leyes de la gravedad de la industria discográfica, pasando un kilo y medio de las disputas autonómicas, el poder y la mezquindad. Serrat ya es de todos, y de nadie en particular.
Se cumplen cuarenta años de la primera gira americana de Serrat, y otros tantos de su célebre disco a Machado. Y hace veinticinco años desde que hiciera veinte años de los veinte años del poeta Serrat. Poeta de poetas, músico de cabecera de palabras rotundas y libres de Neruda, García Lorca, Galeano, García Montero, Alberti, León Felipe, Cernuda, los susodichos y otros muchos. Para la libertad. Miralles y Serrat, solos ante el peligro, un lujo para los sentidos.
Los más veteranos, entre su heterogénea afición, podran revivir esta noche, en diferente entorno, marco incomparable con más veras, los conciertos del Cortijo de los Rosales y las noches del Pemán. Los más jóvenes conocerán de primera mano a una figura indiscutible del arte accidental, el maestro que sigue poniendo voz a las luchas, los silencios, los sentires y las certeras dudas del mundo hispano, el hombre que conquistó su libertad en tiempos del rencor y que ahora la regala, envuelta en música de papel, a tantos necesitados. En días grises, donde todo parece blanco o negro, los clásicos de Serrat representan la tolerancia, la libertad y la música del alma. En permanente combate, esgrimiendo la poesía como arma cargada de porvenir. Para la libertad, Joan Manuel Serrat.

Julio 09, Verano, Diario de Cádiz

El poeta gaditano Luis García Gil analiza la obra de Serrat en su artículo "Una catedral de canciones". Ahí va el enlace http://www.diariodecadiz.es/article/cadiz/470423/una/catedral/canciones.html

martes, 14 de julio de 2009

Última gira de Miguel Ríos

Un patio de colegio lleno de chavales, había chavales encaramados a los árboles, a las azoteas, a los muros, muchos de ellos entonaban por primera vez el grito de libertad, bailaron su primer rocanrol sobre los recuerdos de sus mayores, sentían el suelo palpitar, y a la par abrían su mente a un tiempo efervescente, a las puertas de la percepción que se presentaban ante sí con años de retraso. Miguel Ríos trajo su exitoso Rock & Ríos a El Puerto de Santa María. Los aficionados al rock ya disfrutaban de conciertos de rock andaluz, rock sinfónico, algo de rock madrileño, y en sus tocatas sonaban, sin prejuicios, los clásicos y los modernos, los precursores y los nuevaoleros. Pero hasta la fecha, verano del 82, no habían presenciado en directo algo semejante. Si áun no existe en España una infraestructura musical en condiciones, imagine hace tantos años. Miguel Ríos tiene mucha culpa de que el rock saliera de las cavernas. El concierto resultó eléctrico, vibrante, rompedor, sin respiro, basta con escuchar el disco que ilustra aquella gira para percatarse del clima, la tensión, la euforia, el ritmo de unos días trepidantes. Hoy, Miguel Ríos, tras una carrera plena de luces y sombras, celebra su última gira, la del adiós. Sus compañeros han grabado un disco de homenaje. Merecido homenaje a una voz del sur del rocanrol.
A Miguel lon hundieron del tirón, le buscaron las cosquillas a la siguiente, perdió dinero en algunas giras posteriores a su momento culminante, pero ofreció mucha música de calidad. Quizá no le perdonasen sus discursos demagógicos entre canción y canción, su postura de líder, la canción que alentó el cambio, y que utilizó Felipe para alcanzar el poder. En España, en líneas generales, la gente no quiere a sus artistas. Miguel lo sufrió en sus carnes, pero también tocó el cielo.
El chaval rocanrolero que marchó de Granada a Madrid para buscarse la vida en la radio triunfó sin operaciones dermohistéricas, se alzó a la cúspide con el Himno de la Alegría, regresó al rock cuando los vientos soplaban propicios, publicó algunos discos memorables y otros irregulares, se decantó por la tele en programas discutibles pero históricos, enlazó generaciones de músicos, mimó a algunos talentos, se dejó querer por los cantautores y de vez en cuando retornó a la senda. Frente a otros productos de finales del siglo pasado, la música de Miguel Ríos se mantiene vigente, escuchen el año 2000 no más. Lástima que el disco de homenaje oficial, nada que ver con otro más modesto que circula por ahí y que parece más sincero, suene de aquella manera, abundan las versiones flojas o desafortunadas, salvo excepciones, pocos rockeros se suman a la iniciativa, aunque cuelan a algún rondón, y da la sensación de que nadie como Miguel para cantar sus propios temas.
Ahí va una crónica del primer concierto de la gira de despedida ...http://www.efeeme.com/noticias/noticias_ficha.aspx?id=4829

lunes, 13 de julio de 2009

Dibujando un vampiro

Hablábamos ayer sobre los demás. Lo que nos gusta rajar acerca del próximo. Se dice que cierta gente tiene más peligro de espaldas que de frente. Su puntito de falserío lo tenemos todos. Uno aprende, con el tiempo, que los vientos giran, no siempre a capricho, y que mañana puede ser hoy y hoy puede ser nunca. Hay quien busca enemigos. Otros sellan alianzas imposibles. La rueda viene con fuego, una bola de nieve y fuego. En el camino, encuentras vampiros de diversa clase. Se conocen vampiros que se nutren de energía ajena, y vampiros que succionan hasta los huesos, vampiros creativos, vampiros pasivos, malandrines del copiar y pegar, espantaideas, vampiros geniales, vampiros impostores, funambulistas de la mentira a medias, vampiros de día y vampiros de luna llena. Procede un toque sibilino, un gesto, dos detalles mínimos, y las presas son presas del encantamiento mortal de necesidad. No es fácil adivinar las intenciones de un vampiro, aunque sí sus consecuencias. Gente anulada, gente atribulada, gente atrapada, gente encumbrada, gente estrellada, gente inteligente que no consiente la guerra permanente, gente cansada. A veces me entretengo descubriendo vampiros entre la gente. Un pasatiempo que puede costar caro. Talacozamuymal. Peor que se va a poner. Venden entradas pa la catástrofe mayor. Sangría de verano, corazón en adobo.

domingo, 12 de julio de 2009

Tarde y mal

Tarde y mal. Hay películas que llegan a Cádiz con escandalosa demora y en condiciones penosas, como si la cultura estuviese sólo al alcance de unos pocos o fuese un lujo, capricho más iva. El último ejemplo: "Tetro", de un tal Francis Ford Coppola, la película que supone la consagración internacional de Maribel Verdú, flamante Premio Nacional de Cine. Parece que no basta con tales premisas. "Tetro" se ha estrenado en Cádiz con una semana de retraso, con respecto a otros rincones del país, y sólo se proyecta en Multicines el Palillero de Cádiz. Las distribuidoras así lo han querido. Será que el blanco y negro, que domina el filme cuando late el presente y pasa al color al echar la vista atrás, se considera ahora de arte y ensayo. Será que el punto dramático de la obra, localizada en Buenos Aires, no mola a los dictadores de los gustos cinéfilos. Será que las despiadadas críticas en Cannes, puñaladas a cara de perro, han influido lo suyo. Será que manda el parné sin más miramientos. Autores de similar renombre han padecido los mismos efectos devastadores. El documental de Martin Scorsese en torno a los Rolling Stones duró un par de días en un cine de Jerez, y nada más. Y la mágica "Scoop" de Woody Allen, con Scarlet Johansson de protagonista, apareció por estos lares con un mes de retraso y, del mismo modo, se tuvo que conformar con cines de reducidas hechuras y carteleras que apuestan por la decencia y la calidad. O algo así, que sobre Woodstock nada hay escrito, si acaso un festival de barro, paz y amor. En la mayoría de las ocasiones, como si el séptimo arte hubiese retrocedido en el tiempo, los aficionados se deben conformar con salas minoritarias o aguardar la publicación del correspondiente deuvedé, que por ventura ahora sale a la venta tres meses después del estreno. Como en el caso de los discos musicales, los largometrajes comerciales ven recortada o mutilada su vida pública, en estos tiempos de usar y tirar. Al top manta del tirón. Siempre nos quedará Alcances. Si Fernando Quiñones levantase la cabeza endiñaba una peli en versión riginal subtitulada sobre los mercachifles del celuloide y sus tácticas torpes y obtusas.
No obstante, algunos cines, mejor no mencionar nombres, aprovechan las estrategias malvadas de las distribuidoras para aplicar su particular autocensura o mostrar sus intenciones a las claras. Aún se recuerda el paso fugaz de "Los lunes al sol" por Cádiz, la capital del paro, Cádiz es Vigo con más sordos de Astilleros. La película, salvada también por El Palillero, fue tachada por diversos cines de postín, no fuera a contagiar de "rojerío" al personal en pleno aznarismo.
La culpa no es del cha-cha-cha, ni siquiera del boogie, y tampoco de los empresarios de cines, que bastante tienen con pugnar contra el olvido que toca la puerta cada noche. La responsabilidad de que grandes películas sean sometidas al ostracismo se puede atribuir a las distribuidoras. Hoy por hoy, ni la crítica especializada ni el público ostentan el poder de opinión, ya no valen los gustos de las mayorías y minorías silenciosas. Las tendencias vienen ya marcadas, como las cartas del juego de naipes más tramposo. Basta con lanzar pocas copias al ya famélico mercado cinematográfico, que comienza a envidiar a lugares tan cutres como el youtube o las webs piratas, por no hablar de la caída en desgracia paulatina de los videoclubs, en competencia desleal con las telepizzas o las barracas de frutos secos. Cuentan los expertos en la materia que, salvo en el caso de grandes capitales, las distribuidoras son reacias a cuidar el producto, que practican la política del dinero fácil y la falta de respeto a la industria. Vamos, que no creen ni en sí mismos, pecado similar al exhibido por la industria discográfica. Eso sí, las distribuidoras se pasan por el arco del triunfo a grandes directores de todos los tiempos. Primero acabaron con los cines, ahora van a por el cine. Pronto, sólo pondrán teleseries.
Para más inri, la cinta de Coppola ofrece una sensacional pero desvirtuada Maribel Verdú, doblada y redoblada, viviendo sin vivir en ella. La escena nacional, entretanto, aplaude y reconoce por fin la trayectoria de la actriz, que no ha necesitado venderse a la Nba para alcanzar el prestigio, que no la fama. La fama se consigue ahora de cualquier manera.

Julio 09, Cultura, Diario de Cádiz

Blues de la alegría

Humo y blues. Hielo y sudor. Una botella de Jack Daniels en un rincón del escenario. Del Missisipi al Guadalete, pasando por Milwaukee. Hay gente que ha visto a la Vargas Blues Band media docena de veces por estos lares y no se cansa. Quien dijo que el blues significa tristeza y reiteración, no ha roto un prejuicio con la banda de Javier Vargas, que estuvo inmensa en El Puerto. Cuarteto básico casi a ras de público. Lleno en la sala, pero sin agobios, no vendieron más entradas para preservar a músicos y aficionados. La noche lo agradeció. Lujazo de rocanrol, ritmo y blues, música negra de alta calidad e impecable factura. Pasión y maestría. El nuevo cantante, Tim Mitchell, negro para más señas, aporta alma, sabor y vida. Un personaje con recursos. Guiña a las pibas, sea cual sea su edad. Mueve los pies con destreza, bromea con varios tonos de voz, Engancha y no te suelta, como el sonido arrebatador del blues de la alegría. La banda concede prioridad al contenido de su recién editado disco en directo, que contiene algunas piezas de nuevo cuño, pero intercala pasajes de la carrera del artista, versiones y más de una sorpresa. De entrada, esconde a Tim Mitchell hasta la tercera canción y ofrece entre tanto dos temas del legendario bluesman argentino Pappo, "Tren de las dieciséis horas" y "Blues local". El poderoso y vehemente vocalista arremete luego con guiños a BB King, hablando acerca del blues, y la mítica "People get ready", éxito de los Impressions, 1965, que ha cantado medio mundo en blanco y negro, desde Curtis Mayfield hasta Bob Dylan, que ha grabado tres revisiones diferentes del himno negro. Con la gente volcada, cercana, cómplice y sincopada, Vargas se luce en cada tramo del concierto, en segundo plano y sin sobreactuar. Piezas emblemáticas como "Sad eyes" o "Texas tango" se dan la mano con un par de tributos a Jimi Hendrix, "Purple haze" y "Vodoo Chile". No suena "Down by the river", el canto de Neil Young que cierra el álbum en directo, pero el público rinde honores a Vargas y compañía tras permanecer un par de horas en trance merced al hipnótico estilo del grupo, que borda el blues eléctrico, apenas pasea por las fronteras latinas o flamencas del estilo del creador, pero, a cambio, firma una sensacional fiesta de blues, rock, funk y soul que a veces blanquean con country o rock sureño. O será que beben en las mismas fuentes que los Allman Brothers. Nada que envidiar a los grandes del género. Acaban bebiendo a morro y haciendo el tren. Glorioso.
 
Julio 09, Verano, Diario de Cádiz
Foto de Fito Carreto

sábado, 11 de julio de 2009

Vuelo de pájaros, de Joan Miró

No me da la gana. Paso de escribir sobre trajes, toros y turbulencias. Sangre en el ruedo, silencio en la rueda de prensa, sale el sol para todos. Callan los mangonettis. Curioso devenir del espectáculo sin fin: antes los políticos se reunían con los periodistas para informar, opinar, intercambiar ideas, y sobre todo, contestar a las preguntas. Hoy no hay preguntas. Cara a cara, citan a los medios y ofrecen un silencio estremecedor. Así que otros periodistas eligen la calle para cornear a los muditos con cuestiones graves, asuntos de familia, retratos de una época. Mientras, los famosillos eluden el cerco y hablan a la cámara como si fueran políticos, han cambiado los papeles en un descuido y el panorama se antoja único. Políticos a la carrera, famosillos en el trono del palique absurdo. No me da la gana de hablar sobre trajes. Prefiero el trapecio. Me detengo en un pájaro chico que aletea en la ventana. Los seres urbanos no comprendemos las leyes de la naturaleza, por un momento me temo lo peor, el pajarito agoniza, nada se puede hacer por él. Minutos después compruebo que ha nacido un ave de paso, gorrión de la periferia del aire, que busca un hueco entre el nido improvisado, mira lo imposible y huye de los primeros rayos desconocidos. La delgada línea que separa la vida y la muerte. Pájaro libre con manchas rojas. Su madre chilla, es la hora del almuerzo y llama a los polluelos. Menú del día: esperanza, animales y fruta del tiempo por venir.

viernes, 10 de julio de 2009

Vargas Blues Band vuelve a El Puerto

Con nuevo disco en directo bajo el brazo, y los horizontes musicales en permanente contagio de estilos y culturas, la Vargas Blues Band retorna a la sala Milwaukee de El Puerto de Santa María. Esta noche, la banda del legendario músico madrileño, hijo de emigrantes españoles a la Argentina, artista apátrida en el sentido más libre del término, despliega su heterogéneo y poderoso repertorio, acaso en uno de los mejores momentos de su carrera. El prestigioso guitarrista de blues, que a partir del año 91 supo encauzar su estilo y trayectoria cosechando éxitos a ambos lados del charco, se presenta en vivo como quien viaja a bordo de un crucero muisical. Y como el espectáculo siempre debe continuar, no cesa en su intento de captar nuevos admiradores en cada puerto. La Vargas Blues Band, oasis en el desierto rockero de este verano, cerrará la semana próxima los festivales de Pamplona, con motivo de los Sanfermines, y luego emprenderá gira por Europa, pero antes renovará su pasión por el rocanrol de la Bajamar portuense, allá donde se cruzan el Vaporcito y el Catamarán, como el rock, el blues y los ritmos flamencos.
Para afianzarse como maestro a la hora de hermanar géneros aparentemente remotos, y de ensamblar bandas con brillantez y eficacia, Javier Vargas ha tenido que tocar y que recibir muchos palos. Hoy se le conoce como uno de los máximos exponentes del blues hispano que se da la mano con los ritmos latinos, el flamenco, el country, el rock duro y demás derivados. Ayer tuvo que currárselo de aquella manera. Nacido en Madrid, marchó rápido a conocer mundo, por razones familiares o meramente artísticas, y retornó a la República Argentina, vivió en Venezuela y los Estados Unidos y retornó a Madrid a finales de los años setenta, con la maleta cargada de postales musicales americanas del sur, del Caribe y de Nashville o Los Ángeles. Ni que decir tiene que la rica cultura rockera argentina influyó lo suyo en la formación del joven Vargas. Nadie olvida que los argentinos inventaron el rock en castellano y lanzaron al mundo figuras rutilantes de la talla de Charly García, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez, Andrés Calamaro y demás.
Un crucero abrió las puertas a Javier Vargas a su llegada a España. Allí aprendió los mejores trucos y se preparó para el contradictorio futuro. Treinta años atrás, otro guitarrista llegado de Buenos Aires, Salvador, reclutó a Javier para diversos proyectos, entre ellos su grupo Banana, en el que participaron de uno u otro modo músicos como Pedro Ruy Blas, Jorge Pardo o Pedro Talavera, a la sazón cantante de los gaditanos Simun. Vargas integró otras bandas como Cráter, Pasarela y RH+, donde tocaba Nacho Campillo, posteriormente líder de Tam Tam Go. Y ejerció de guitarra solista en la Orquesta Mondragón y la banda de Miguel Ríos. De hecho compuso varios temas para Miguel Ríos, "Un caballo llamado muerte", "Rockero de noche", "Nueva ola" o "El laberinto". Y salió de gira con varios espectáculos del rockero granadino en pleno apogeo previo y posterior al Rock & Ríos. Así que, visto lo visto, que no le vengan a Vargas con tonterías. A la postre, merced a la Vargas Blues Band, que no cesa de ampliar sus miras, Javier ha compartido honores, estudios de grabación y escenarios con relevantes figuras del rock mundial. La lista se antoja interminable. Trabajito le ha costado. El Puerto vuelve a su encuentro.

Julio 09, Verano, Diario de Cádiz

jueves, 9 de julio de 2009

25 años de Dylan en España (Vallecas 84)

Infiel a sí mismo, Dylan llegó a España tarde. Mejor dicho: España llegó tarde a Bob Dylan., quien no pasaba por sus mejores momentos creativos, los años ochenta no trataron bien al juglar, pero su primera actuación en la Piel de Toro levantó una enorme expectación. Dylan llenó el estadio de Vallecas de un público variopinto que hubo de soportar horas de calor sofocante hasta que el genio saltó a la escena. Corrían tiempos nuevos, Felipe llevaba un año y medio en el poder, un clima efervescente presidía todas las esferas sociales y culturales del país, todo fluía a tal velocidad que la movida devoraba sus propios fantasmas, tras la frescura y vehemencia de la primera oleada de rock sobrevinieron años de presunta modernidad, oh, la postmodernidad por adelantado, los flequillos rebeldes, el tecno-pop, un halo de esnobismo francamente extraño, revolución y tradición a piñas, nostálgicos del futuro, rock en español, punkis y jevis a la gresca, las fiestas de San Isidro y la radio independiente.
Dylan, que dos días después cantó en Barcelona, acababa de publicar Infidels, álbum con el que despedía su etapa religiosa, que tantos detractores produjo. Desde la distancia, esa etapa dylanesca ofrece una música extraordinaria, lástima del sermoneo que envuelve las letras de la trilogía cristiana. Apoyado en Carlos Santana como telonero, Dylan integraba en su banda a un ex rolling stone, Mick Taylor.
Muchos recuerdan que Dylan pilló cansado al personal, que sufrió horas de espera, entre parones, los preteloneros Minuit Polonia y el susodicho Santana, que estuvo bien pero un poco plomizo. Dylan emocionó, no obstante, con un repertorio majestuoso que, si bien no sonó en condiciones y reveló cierta falta de reflejos del grupo, nada compacto, dejó en el aire canciones extraordinarias.
A las tantas de la mañana, con el metro cerrado, volvimos caminando a la cruda realidad.
25 años del primer concierto en España, un año del concierto de Dylan en Jerez.



Estadio de Vallecas, Madrid, 26 de junio de 1984

Highway 61 Revisited
Jokerman
All Along The Watchtower
Just Like A Woman
Maggie's Farm
I And I
License To Kill
A Hard Rain's A-Gonna Fall
Girl From The North Country
It's Alright, Ma (I'm Only Bleeding)
Simple Twist Of Fate
Masters Of War
Ballad Of A Thin Man
Enough Is Enough
Every Grain Of Sand
Like A Rolling Stone
Mr. Tambourine Man
It Ain't Me, Babe
Knockin' On Heaven's Door
Leopard-Skin Pill-Box Hat
Tombstone Blues
Blowin' In The Wind

Los Fitipaldis cuentan hasta diez

Fito cuenta hasta diez. El día quince de septiembre saldrá a la calle su quinto álbum en solitario, bajo el título de "Antes de que cuente diez". Tres años después de su celebrado "Por la boca vive el pez", que supuso el retorno de una estrella del rock nacional al número uno en las listas oficiales de ventas, el vasco Fito Cabrales ya cuenta con una nueva rodaja de canciones listas para girar por la geografía hispana. Grabado en Francia, el disco necesita aún pasar por el prceso de mezcla y masterización, en Estados Unidos, bajo la supervisión del prestigioso productor neoyorquino Joe Blaney, responsable sonoro de discos de Los Rodríguez, Andrés Calamaro y Charly García, entre otros.
El disco contendrá diez temas, incluida una versión de "Todo a cien" de La Cabra Mecánica, y Fito lo ha registrado apoyándose en su banda habitual, dirigida por el versátil Carlos Raya, amén del baterista Pete Thomas, perteneciente a los Attractions de Elvis Costello, que ya tocó con Ariel Rot en algunos de sus discos, y el bajista Andy Hess, que formó parte de bandas legendarias de rock sureño como los mismísimos Black Crowes.
Al tiempo, el que fuera baterista de los Fitipaldis, José Bruno, integrado hoy en la banda de Andrés Calamaro, ha editado "Diario de un Fitipaldi", libro de carretera que, a modo de antología repleta de anécdotas y experiencias, relata la gira de 103 conciertos que realizó el grupo al abrigo de su anterior disco, además de la serie de conciertos que Fito compartió con Calamaro.

Julio 09, Cultura, Diario de Cádiz

miércoles, 8 de julio de 2009

Bunbury presenta el Monkey Week, música independiente desde El Puerto


El nuevo proyecto ya tiene cerrados más de 70 conciertos para octubre, entre los que están confirmados los de Nacho Vegas, Wire, Jim Jones, Josh Rouse y Cápsula
Leído en El País, texto de Ángeles Lucas y foto de Miguel Páez.
"No hay en España ningún festival así. Será el primero", sentencia Bunbury. Este martes se ha presentado en Sevilla el I Festival Internacional Monkey Week, que se celebrará del 9 al 12 de octubre en El Puerto de Santa María. Los ideólogos son Enrique Bunbury, Paco Loco y Gary Louris y pretenden acoger un escaparate internacional de música independiente para celebrar una cita anual entre artistas, discográficas, promotoras, técnicos, medios y público.
Ya hay cerrados más de 70 conciertos, entre los que están confirmados los de Nacho Vegas, Wire, Jim Jones, Josh Rouse y Cápsula, a la espera de cerrar los grupos con más fuerza internacional.
Además de la música, que inundará los locales y los cuatro espacios habilitados de la localidad, se celebrarán unas jornadas profesionales con conferencias y mesas redondas, y se habilitará un mercado con más de 50 stands de productores, artistas y profesionales del sector musical.
Enrique Bunbury, que estuvo en la presentación, ha comentado que pretenden crear un festival con el estatus de los de afuera. "Tenemos vocación internacional, pero esperamos hacerlo muy andaluz, muy de El Puerto de Santa María".
En el Monkey Week, que cuenta con un presupuesto de 109.000 euros, también se realizarán proyecciones de largometrajes y cortometrajes musicales, de videoclips, exposiciones, talleres, clases maestras... La mayoría de las actuaciones musicales y todas las actividades serán gratuitas".

Amplío información con texto de Blas Fernández en Diario de Sevilla
En 1987 la ciudad texana de Austin puso en marcha un encuentro musical centrado en la escena independiente y destinado a profesionales del sector, pero con conciertos abiertos también al público. El South by Southwest de aquel año congregó a 700 participantes registrados; en el de este 2009 la lista ascendió a 12.000 y el plantel de grupos que pasó por sus numerosos escenarios resultó tan apabullante como el impacto económico generado en la población, estimado, en la edición de 2008, en casi 79 millones de euros."Evidentemente, es una inspiración", reconoce César Guisado, de La Mota Ediciones, organizadora de Monkey Week, un foro con aspiraciones más modestas, de momento, que reunirá en El Puerto de Santa María, entre el 9 y el 12 de octubre, a músicos, promotores, productores, discográficas, técnicos, medios de comunicación y espectadores afines al ámbito indie."Es una inspiración, pero no la única", añade por su parte Enrique Bunbury, uno de los padrinos del evento, quien señala también conexiones con citas como el Midem, el Popkom o incluso el Mercat de la Músiva Viva de Vic. Apunta además el zaragozano "humildad y carencias reconocidas" en esta primera edición, pero no oculta la voluntad de sacar adelante y hacer crecer un encuentro ideado, junto a La Mota, por otros ilustres forasteros "enamorados de El Puerto de Santa María" hasta el punto de haberse asentado allí, el músico y productor Paco Loco y el guitarrista y cantante Gary Louris (The Jayhawks).Presentado ayer en el Teatro Central de Sevilla por Guisado, Bunbury, la directora general de Industrias Culturales de la Consejería de Cultura, Ana Navarro, y el director del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), Raúl Perales -organismos que junto a la Diputación de Cádiz y la Consejería de Innovación aportan los 109.900 euros del presupuesto-, Monkey Week ofrecerá en torno a 70 conciertos divididos entre actuaciones de pago "a precios asequibles" -protagonizadas, entre otros, por Wire, Howe Gelb, Nacho Vegas, Remate & Muni Camón, Paco Loco Tríos y Josh Rouse- y showcases de acceso gratuito repartidos por espacios públicos y salas de la localidad -por ellos pasarán, entre otros, Pony Bravo, Tannhäuser, Marina Gallardo, Úrsula, The Marzipan Man, Salieri, Elastic Band, Orthodox, Pinocho Detective, Los Coronas, The Frawning Clouds, Alondra Bentley, Manos de Topo y The Baltic Sea-.El Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca, la Plaza del Castillo, el Monasterio de la Victoria y el Hotel Puerto Sherry serán algunas de las ubicaciones escogidas para llevar a cabo las actividades del encuentro, que se marca como objetivo, en palabras de Guisado y Bunbury, "implicar a toda la ciudad". Para ello cuentan también con el circuito local de salas y bares, que albergarán muchos de los showcases.Por su parte, el Pedro Muñoz Seca, amén de ofrecer actuaciones, será el recinto que acoja la parte profesional del evento: conferencias, mesas redondas, talleres y mercado. La aceptación de este último ha sido tal que de la treintena de expositores ofrecidos -a 500 euros la unidad- ya no queda ninguno libre: todos han sido ocupados por empresas, asociaciones, festivales e instituciones como Sones, BCore, Subterfuge, Producciones Doradas, No Land State, Primeros Pasitos, Fikasound, Mirador Pop, Plataforma Sevilla Sound y Sevilla IndiFerente, entre otros.Por otro lado, y como ya avanzó Diario de Sevilla, Monkey Week se convertirá también este año en escenario para la final del Circuito Joven de Pop Rock Andalucía, resultado de la fusión del Circuito de Pop Rock de Andalucía de la Consejería de Cultura y el Certamen Joven de Pop Rock del IAJ.La organización del Monkey Week anunciará en breve la programación completa del encuentro, que contará con un sistema de abonos y entradas diarias.

martes, 7 de julio de 2009

Plan E pa hoy, Cáritas pa mañana

Verano cortado por obras. Todas a la vez. Avenidas que cambian de sentido, o pierden el sentido, o no encuentran el sentido de la vía. Callejones sin salida. Aceras que comen bordillos, bordillos que rompen el silencio, caminantes que se tragan el polvo del camino, Plan E Sálvese Quien Pueda, ayuda urgente al sector de la reconstrucción, movimiento de última hora para el inmovilista sector inmobiliario, mexcla, hormigón, sabor salado. Grúas con agujetas, concejales con la cara de cemento armado, comisiones legales, enchufes diversos, si no se pliega a la ley del más jevi se quedará fuera del reparto, y si se escantilla, cobrará mañana. Aro, aro, mañana. "Vamos a priorizar los pagos", dice un alcalducho asfixiao, sin recursos para reaccionar ni mollera para pensar en que perdemos la oportunidad de dar un giro al modelo, aquí lo único que interesa es el presunto crecimiento urbanístico, que rima con todo menos con la clase humana de personas endeudadas hasta las cejas que miran al fondo de la calle y sólo ven escombros. Pan pa hoy, Cáritas pa mañana.

La mitad de mil (toda una vida)

Hace veinticinco años de muchas cosas, de cuando veinte años no era nada. De la Olivetti al blog. De la primera actuación de Bob Dylan en España, estadio de Vallecas, al primer reportaje en tinta de calamar, ay, Vaporcito de El Puerto. Salió en portada de formato sábana, con majestuosa foto de Kiki. Este plumilla venía de encontrarse con su ídolo musical, con quien creció a duras penas, alegrías inmaduras, y se topó de improviso con una máquina de escribir en la esquinita de una mesa compartida con redactores de verdad y algún practicante igual de desnortao. La primera entrevista cayó pronto, sobre estas fechas hace un cuarto de siglo, y el damnificado fue, nada más y nada menos, Joaquín Sabina, recién afeitao, con pantalones de cuero y apenas dos discos en la calle. Luego, el huracán. 25 años en el Diario. Memoria escaneada. Recuerdo las prisas, las carreras en moto para llegar al Comes que trasladaba el sobre de noticias a Cádiz, la vuelta a la redacción, el fax, los módems, el papel de calco, los walquitolquis, las rotondas, la linotipia, los veranos infinitos, el adsl, el messenger, el chino que vive dentro de los ordenadores, la maquetación, los fotógrafos, las mentiras, el tiempo quieto, los compañeros que quedaron en el camino ...
Tanto viento después, este blog alcanza los quinientos mensajes y ronda las treinta mil visitas, una menudencia para la inmensa blogosfera pero un millón de ilusión para su "jartible" autor. Veinticinco años de periodismo convencional, muchos conciertos de Dylan en las alforjas, un mundo por descubrir, otro atascado en los blues del olvido, y dieciséis meses de escritura automática y desafíos en este blog. Pa celebrarlo. Pueden pasar y servirse lo que quieran. Y se admiten regalos, jamones de pata negra tal vez. O una convidá.
Recurrimos hoy al autobombo, sin que sirva de precedente, porque hay que buscarse la vida, la mitad de la vida que queda por vivir. El periodismo no es el mismo, Bob Dylan tampoco, las cajas de polvorones ya no traen almanaques, el sol funde el hielo, la cosa está muy mal, Chiquito de la Calzada anuncia burgre crin, venden fracasos disfrazados de triunfos y se han cargado el significado de un montón de palabras, cambiaron el sentido de la vida, pero no pudieron entrar aún en los juegos de la gente, los juegos de los niños y las mentes adultas. Hoy todo es histórico. Mañana será pasado. Nadie es mejor que nadie.

domingo, 5 de julio de 2009

Grandísimo Manolo García

"Si alguien no ve bien o se siente incómodo, le devuelvo el dinero". Increíble, pero cierto. Manolo García, artista de lo cercano y lo sublime, llena sin apreturas el teatro municipal de Sanlúcar, laberinto al aire libre, y en lo mejor del querer, durante los generosos bises, ejerce de empresario de sí mismo, autónomo de la dignidad, y sorprende a la hinchada con tal declaración de principios. Viene quemado de San Vicente del Raspeig, donde hace quince días reintegró el importe de la entrada al público que sufrió penosas condiciones del recinto. Así que Manolo, tras dos horas vibrantes, plenas de complicidad, energía y pasión desbordante, se preocupa por la gente. Invita a bailar al escenario a unas cuantas mujeres y remata la noche con una ranchera sobre la felicidad. Manolo devuelve la alegría de vivir. No en vano, ha podido asistir a su concierto desde dentro. Primero y último. Sin nostalgias de futuro, ni concesiones a la galería, García desgrana gran parte de su ultimo disco, repasa su discografía en solitario con especial mención a su primer trabajo, recurre a un par de páginas de la brillante historia musical compartida con Quimi Portet y, para empezar, abre fuego con una pieza inédita de Los Burros, recuperada en el álbum Nuevas Mezclas, que pregunta, en clave acústica, "¿Quién eres tú?"
En las entrañas de la noche, a un paso de la Calzada, a la vera de un circo de atracciones variadas, al fresquito del primer viernes estival, venden camisetas ecológicas diseñadas por Manolo, pelotazos a precio de oro y un poco de catarsis colectiva. Un padre con peinado a lo Anasagasti, y su hijo con novia incorporada. Una pareja de enamorados, un matrimonio bien avenido, madre e hija apoyadas en la luna, y un grupito de revoltosos chipioneros que fuman, beben y cantan a todo pulmón el repertorio completo del catalán. Todos se las saben todas. Y en el centro de la soledad del mundo tecnológico, una chilena que ha conocido recién a García a través de su cuarto álbum. La chica no pierde detalle de la exhibición de poderío escénico de Manolo, sus desplantes toreros, sus arabescos vocales, y su habilidad a la hora de estructurar un espectáculo que causa conmoción y provoca varios momentos de excitación entre la variopinta audiencia. Manolo se comporta como un chamán rockero, de aquí para allá, y ahuyenta los espíritus más chungos, al tiempo que la gente hace suyo el concierto.
"Un placer volver a Cádiz", espeta el artista ya metido en harina, pidiendo a gritos el primer rexona. Si la memoria no le abandona, ya en el primer disco de El Último de la Fila se menciona a Cádiz, "vámonos pa Cai a comer pescaíto frito". Manolo lleva dos días en Sanlúcar, agradece las muestras de afecto recibidas y las convierte en bumerán. La bailarina Marta Fernández interpreta sones y palabras de un modo singular, locuaz, generosa y sencilla, como la actitud de Manolo, que lo mismo trinca las congas que pasea por Al-Andalus, puro rock andaluz, mientras ella realiza acribacias o ejerce de mimo. La pandilla chipionera vocifera hasta las letras más barrocas, algunos espectadores de junto ponen mala cara pero al cabo del rato se asombran a sí mismos cantando como bellacos, a ver quién escapa del gran karaoke mundial. La hija de su madre llama a su hombre, levanta el celular y le deja escuchar. Manolo dedica el concierto a los pequeños y medianos agricultores y ganaderos, y a los pescadores gaditanos. Apuesta por un cambio de vida, por la cultura viva, y arde la memoria en versión acústica impresionante que pone a prueba a los chavales, que van ya como motos e improvisan sobre la marcha. Sin respiro. Sonido perfecto, espectáculo redondo. La banda, intuitiva y precisa, con el linense Juan Carlos García al frente y Nacho Lesko de fiel escudero.
Manolo, el más cercano, hace honor a su condición y baja del estrado, se pone al nivel de la gente, cruza el teatro no sin esfuerzo, cantando, abrazando, conjugando los verbos menos tristes, tras hacer volar los pájaros de barro, y se encarama en lo alto de la mesa de sonido, corona la torre más alta del teatro y la gente alucina en colores. El padre de medio pelo evoca sus tiempos de rockero, la chilena no da crédito, como los dichosos bancos, y la novia del mundo suspira por aviones plateados, que no sobrevuelan el recinto pese a las ansias de insurrección. "¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?". Manolo necesita a la gente, se alimenta de energía de ida y vuelta, es capaz de ir a San Fernando un ratito a pie y otro entonando la canción de la libertad. "La música es libertad, la música puede detener el tiempo, como en este instante", se confiesa el artista, que antepone "la esperanza" a los "temores que nos atacan desde los medios de comunicación", así que monta a la señora esperanza al trapecio, para ver pasar la vida en movimiento, y la gente se retuerce y se dirige a "Manolito" entre vítores. "Soy Manolito gracias a ustedes, y Manolito no hace ná sin un grupo imbatible con tanta magia". Los revoltosos chipioneros llevan ya un morazo considerable, el padre baila, su hijo besa a su novia, los jóvenes cantan como cosacos, todo fluye a gran velocidad. Ahí es cuando se precipitan los acontecimientos, suena la segunda y última de El Último, "Lápiz y tinta", diez años después de la separación del mítico grupo, los bises se amontonan, se acaba lo bueno y Manolo enfila los vestuarios envuelto en sudor y extenuación, como un boxeador, cubierto con una toalla blanca. Pero quiebra a los miembros de seguridad y sale por la otra puerta para hablar con el público que, a su juicio, podría haber sufrido problemas de visión o algo. Estrecha la manos al personal, nadie pide la devolución de la entrada, sería de locos, pero Manolo quiere saberlo de primera mano. Por algo es el empresario de la noche, un empresario sui generis, capaz de devolver la ilusión a cuatro o cinco mil personas.
Desde los balcones piropean a Manolo. Un gachó, el típico, comenta en voz alta: "Mira, Manué, los balcones", y luego conmina al catalán a retirarse: "Anda, vete ya, hijo, dúchate". La producción convida entretanto a invitados, compromisos y periodistas a una copita, hasta que Manolo aparece de nuevo y atiende a todos, uno por uno, firma autógrafos, pone cara de Manolo a los cientos de flashes que recibe a traición, a quemarropa, recibe regalos, habla bajito y sonríe a la vida y se hace una foto con Lorena, la chilena que apenas sabía de él. Manolo confiesa que está deseando volver a Chile, "pero de turista, a conocer Chiloé" y la Patagonia que retrata en su último disco, donde los glaciares se están secando. No así la fertilidad creativa y la dignidad del artista, Manolo, Manolito.
Julio 09, Verano, Diario de Cádiz
 

sábado, 4 de julio de 2009

Los músicos dan el cante

La manifestación de músicos, hosteleros y aficionados, convocada por Salvemos el Directo, recorrió las calles de El Puerto, A viva voz. El grito en el cielo. La razón por la boca. ¿Habrán escuchado algo los políticos?
Ahí van un par de reseñas periodísticas sobre el acto, qhttp://www.diariodecadiz.es/article/elpuerto/462471/quotmoresco/salvemos/directoquot.html y http://www.andaluciainformacion.es/portada/?a=65933&i=99&f=0 que concluyó con un concierto colectivo en el que participaron Stunts, Cassetes, Jazz a Trois y Pepe Delgado, Flama y la Jimi Hendricx Band, Vitamina N, Niño Salvaje, Four, Los Farelli, Crossroads, Tribop, Fernando Lobo, Alan Bike, Ruben, Glazz, Leda Tres, Little Cobras, Bone Machine y Mister Cometa.
La foto es de Fito Carreto

100 números de El Boletín

Cien meses de Boletín Cultural y de Ocio, la publicación gratuita dirigida por Eduardo Albadalejo desde El Puerto de Santa María para la Bahía de Cádiz y otros puntos del rincón gaditano. Tiene mérito, mucho mérito. Casi una década de información directa y apoyo incondicional a la cultura. La iniciativa de Eduardo, que cuenta con colaboradores punteros, ha sido emulada en otras localidades, la idea no tiene fin, y cubre los huecos que dejan la cultura oficial, a veces inexistente, y la memoria del futuro. Un boletín de calidad que fomenta la libertad. Oasis en estos tiempos salvajes. Enhorabuena !!!

viernes, 3 de julio de 2009

Salvemos el Directo, manifestación de músicos en El Puerto de Santa María

La plataforma Salvemos el Directo sale hoy a la calle para reivindicar la música en vivo y exigir que las leyes se adapten a las personas, en este caso músicos, aficionados y hosteleros, que sufren el silencio en sus carnes. A las 18 horas se han citado todos en el parque Calderón, y luego marcharán al Ayuntamiento, ese lentísimo Ayuntamiento, para que se oiga su voz. Ni que decir tiene que habrá música en directo, en la calle, en el parque, hasta cuatro horas de música cara a cara.
Adjunto artículo escrito por Alejandro Barragán en el Diario de Cádiz, lo dice todo, se llama Música de Segunda.
"ESTA noche, concierto en un bar del centro. Discúlpeme, pero no se puede. Bueno, pues pasado mañana, en otro pub. Lo siento, tampoco se puede. Es que no hay licencia. Aaah. Qué cosas. Pues el fin de semana que viene, un acústico en el pub de Fulanito. Jajaja, tampoco se puede, ¿no te enteras? Entonces, ¿Isabel Pantoja? Ella no tiene pintas de porreta, ni ella, ni su público. Ya. ¿Esa es la razón? Bueno, para aplicar esta ley (sí, del PSOE) se usa la teoría de que los vecinos se molestan y no descansan, y se exigen unas normas de seguridad que no se pueden cumplir. Pero, ¿la actuación de un mago, de un humorista… también requiere cumplir esa misma normativa? Exacto, estas leyes son así de igualitarias ¿Y las zambombas necesitan esas licencias? Claro, pero son colegas y se les pasa la mano. Además, los que en ellas participan tampoco tienen crestas ni tatuajes. ¿Crees que todo es por las pintas? ¿Por qué iba a ser, si no? Las trabas que se les pusieron a los organizadores del festival rapero Urban Festival de hace unos años fueron excesivas. Es que incumplían la normativa. Ya, como tantos otros. Pero estos sí que tienen pinta de fumar canutos y hacer el gamberro (no menos que los que van al Carranza, pero el fútbol es sagrado). Raperos, rockeros, jazzistas, rastas…. Todos tienen aspecto de cargarse el mobiliario urbano allá donde vayan. Pero a la hora de la verdad, los vecinos no se molestan tanto (con que uno llame a la Policía, parece que todo el barrio está indignado). Ciertamente, existe una cultura de segunda clase, nada que ver con Melocos o la Orquesta Filarmónica de Minsk, que no debe ser fomentada, a criterio político del poderoso y a criterio ejecutivo-personal de los gendarmes. La Constitución, ese librito que tanto alaban los políticos, dice en algún sitio que se ha de promover siempre el desarrollo de la cultura. Pero no especifica qué tipo de cultura. Por eso, recomiendo a los frikis y hippies de 'Salvemos el Directo' que se dediquen al folklore popular".
Excepto su referencia a los Melocos, que son igual de músicos, y su guitarrista Gonzalo es mi primo, jeje, comparto todo lo que apunta Alejandro, bien clarito.

La nueva matanza de Texas

Mensaje de Amnistía Internacional. "La nueva matanza de Texas no es otra película de miedo. Es la historia de una matanza real que ha dejado más de 200 muertos en el estado de Texas, en Estados Unidos, en menos de 10 años. La macabra historia de un gobernador, Rick Perry, que ya es responsable de casi la mitad de las ejecuciones que se han practicado en Texas desde que hace más de 30 años se implantó la pena de muerte. Y eso es una matanza en toda regla. Una matanza a sangre fría, programada y lamentablemente legal. Entre las ejecuciones que ha firmado Rick Perry, hay personas con enfermedades mentales, personas extranjeras privadas de derechos consulares y personas cuya inocencia ha quedado demostrada después de la ejecución. Las ejecuciones han sido públicas y con inyección letal: un sistema que a la vez que proporciona una muerte lenta y terrible, paraliza al condenado con drogas e hipócritamente ofrece al espectador una falsa apariencia de muerte indolora. Es una historia monstruosa que ocurre abiertamente en un estado que se presenta como estado de derecho y resulta que viola el más fundamental de los derechos: el derecho a la vida. En Amnistía Internacional llevamos más de 50 años luchando por el derecho de las víctimas a obtener justicia y creemos que la pena de muerte no es más que pura venganza. Ni podemos ni queremos quedarnos de brazos cruzados. ¡Ayúdanos a parar esta matanza! Firma nuestra petición al gobernador de Texas y luego reenvía este e-mail a tus contactos. Si puedes, únete a Amnistía Internacional y ayúdanos a seguir trabajando para terminar con la pena de muerte y otras violaciones de derechos humanos en el mundo".

Manolo abre fuego

Hemos venido al mundo de vacaciones. Uno es lo que ha vivido. Manolo García fue monaguillo antes que artista. El cantante catalán, que esta noche actúa en el teatro municipal de Sanlúcar embarcado en la segunda parte de la gira de "Saldremos a la lluvia", su disco en solitario más transparente y dichoso, creció al calor de un transistor. Manolito nunca tuvo edad, jamás ha confesado su edad, pero pertenece a la generación que descubrió casi a la par el cancionero de Antonio Molina y Juanito Valderrama, por un lado, y la revolución de los Bravos y los Brincos, por otro, hasta desembocar en la adolescencia neojipi y pop-rockera, entre efluvios cósmicos de King Crimson y trallazos eléctricos de la nueva ola. De chico era bueno para el dibujo y malo para las matemáticas. En plena edad del pavo se compró su primera batería, con la que aporreaba sin cesar "Los ejes de mi carreta" o el célebre solo de Iron Butterfly en "In-a-gagadavida". Hasta los catorce años, pasó los veranos en la localidad albaceteña de Férez, cuna de una de tantas familias que emigraron al barrio barcelonés del Poblenou.
Manolo trabajó en una carpintería, de descargador de muebles, delineante y publicitario. Es curioso, destacó como creativo en una agencia publicitaria. Hoy rechaza de plano el patrocinio de sus conciertos. Un día se reveló como cantante y ganó unos duros registrando versiones más o menos aproximadas, con destino al otrora suculento negocio de casetes de venta en carreteras, de Triana, Miguel Ríos y la Orquesta Mondragón. Luego llegaron Los Rápidos y todo se precipitó. Tocó, aun así, la batería en el primer disco del argentino Sergio Makaroff, "Tengo una idea", y a bordo de su primer grupo serio, Los Rápidos, y su continuación, "Los Burros", más cercanos en planteamientos a El Último de la Fila, estuvo a punto de abandonar la música por falta de sustento, por así decirlo. De pronto, la pobreza entró por la ventana, el amor cogió la puerta, Manolo y Quimi Portet sellaron la alianza más fructífera y peculiar de los años posteriores a la mal llamada movida, y ambos enfilaron el camino contrario al fracaso con total naturalidad. Hasta hoy. Manolo siguió solo, volando con sus pájaros de barro, y desde entonces, nadie sabe desde cuándo, hace lo que le viene en gana de un modo la mar de fructífero. El joven aprendiz de rockero que diseñaba camisetas y enviaba sus propias notas de prensa a los medios de comunicación a modo de divertidas misivas, hoy pinta mucho en la escena hispana, hasta expone sus cuadros con regularidad, y su prestigio se antoja intocable. Manolo vuelve a la provincia gaditana, donde ya ha cosechado numerosos trofeos merced a su sencillez, que contrasta con un repertorio tan abstracto como luminoso, honestidad y trabajo, vacaciones musicales, respeto al público, generosidad, y aversión a los focos más allá de su hábitat natural, el escenario de su vida.

Julio 09, Verano, Diario de Cádiz

jueves, 2 de julio de 2009

Maribel y los días justos

No va de princesa, ni de matahombres, ni de señora estupenda. No aparece cada semana en las revistas de colorines, ni siquiera se vende más de lo necesario. Aquí, al norte de África, esperamos aún la peli de Coppola, pero celebramos el reconocimiento que por fin ha llegado a la actriz del cambio de siglo, Maribel Verdú, su brillante trayectoria la avala. La vemos reír y llorar, la oímos callar, la llevamos en el corazón, rendimos ahora pleitesía a su trabajo y a su encanto personal, a sus chispazos de genialidad y a su humildad y paciencia. En estos días justos y agridulces, el futuro imposible deja pateras en el mar, muertos en la orilla, gritos en el silencio, mientras los estafadores de ricos pierden los papeles. La realidad y la ficción, a porfía. Maribel pone color a estos días, desprovistos de sal común, y sazona los misterios, las pasiones, las palabras y las señales de interrogación. Premio Nacional de Cine sin viajar a la Nba.
Al margen del tiempo, dos detalles, uno a puerta cerrada, otro al aire libre. El primero corresponde al capítulo de manías. Quiosquero manazas se empina para alcanzar la revista mensual de rock que el consumidor mira como si fuera a escaparse de las manos invisibles del ritmo machacón que golpea sobre la rutina y los plazos. El nota agarra la revista por el cuello, la zarandea, la dobla en dos o tres para hacer un hueco entre la letra y la imagen impresas. "No la quiero, para usted, esa revista está usada", suelta el cliente mosqueao. Y confiesa su manía: no soporta que alguien abra un disco con los dedos pringosos, ni que pintarrajeen o marquen los libros, ni por supuesto que violen sus revistas o diarios. Una manía más.
La anécdota final, significativa y sujeta a interpretaciones, se escenifica en un taller de coches perteneciente a conocida firma de origen francés. Una mujer baja del coche sonriente y relata los achaques del auto, que se va pa la derecha de forma extraña, bascula sin ton ni son. ¿El coche se va la pa derecha, señora?, pregunta el técnico como si no hubiera escuchado el análisis previo. "Pues mejor irse pa la cuneta que chocar", sentencia. Y el asombro.

miércoles, 1 de julio de 2009

Rebajas de verano

La programación de conciertos, afectada por la dichosa crisis, margina al rock pero incluye figuras estelares como Manolo García, Serrat, Wim Mertens, Canto del Loco, Oreja de Van Gogh, la Pantoja o Raphael.
 
 
Rebajas en do mayor. Cortito y con sifón. Media ración de música al aire libre. La crisis del rocanrol. Crisis alrededor de la media noche. Pocas sorpresas, ningún riesgo. Elija titular, si lo paga antes del tres de enero le regalan un emepetrés de mentirijilla, de esos que sólo pillan radio marca bajo la sombrilla. Con la música a otra parte, emparedado entre esdrújulos y nada económicos inviernos, llega el ritmo del verano, con ustedes las rebajas del verano, cuarto y mitad de imaginación, una mijita de guasa y a buscar sensaciones con las que aliviar el sopor y el soponcio. La tanda de recitales del estío, tan proclive a nadar entre dos aguas, entre lo popular y lo elitista, se abre, el viernes en Sanlúcar, con el incombustible Manolo García, cuyo "Saldremos a la lluvia" se torna aún más metafórico con las nuevas calores de julio. El copiloto de El Último de la Fila apenas sufre la recesión, o al menos la disimula. Hablar de crisis en el sector musical parece una perogrullada. Este verano, por mor de la presunta crisis, cada rincón de la Bahía aplica las tijeras a sus presupuestos y programas musicales, los promotores tragan saliva, suena la melodía del ajuste fino y surgen los nombres de los presentes y de los ausentes. ¿Figuras del verano en la provincia? Salvo errores y omisiones, y todavía con algunos carteles por cerrar, anoten a Manolo García, Serrat, Wim Mertens, la Vargas Blues Band, Oreja de Van Gogh, Canto del Loco, la Pantoja y Raphael, por citar algunas estrellas por venir. El porvenir cercano, negro como el carbón, cortito con sifón. Los recortes afectan a la cantidad de conciertos, que en algunas localidades desciende de forma importante, y a la calidad de la oferta para ciertos sectores de aficionados. Como casi siempre, pierden el rock y sus derivados, la música eléctrica y sincopada, los estilos más rebeldes que el sol de capa caída.
No hay color con respecto al verano pasado, ni la sombra del 08, cuando visitaron la provincia Bob Dylan y Caetano Veloso. Este verano de chungos augurios combinará las atracciones con cuenta gotas, las apuestas seguras, algunas reiteraciones, poco apoyo a los de aquí, que los hay y muy buenos, y los festivales especializados. Todavía hay clases. Quizá sea el momento de optar por espectáculos más modestos, sin delirios de grandeza, y los pequeños detalles, la sencillez y las propuestas de postín.
Si Sanlúcar inaugura julio con dos conciertos a modo de espejismos (Manolo García el 3 y Macaco el 4), y en la sala Woodstock de Cádiz se anuncia la presentación de Antonio Martínez Ares, la excitación por las novedades del verano se disuelven como un azucarillo a medida que pasan las hojas del calendiario y cae por su propio peso la realidad. Otra fantástica quimera musical, la gran Vargas Blues Band (10 de julio en El Puerto), que llega con nuevo disco en directo bajo el brazo, hará olvidar que el verano se olvidó del rock y que, precisamente, el festival Isla del Blues, a celebrar el 1 de agosto en Cádiz con la participación de Matt Schofield y The Brew, se antoja el oasis del amante de los sonidos anglosajones.
Por contra, el público más joven, adicto a grupos mayoritarios y planteamientos eclécticos y/o comerciales, podrán disfrutar de varios exponentes de los líderes de listas de ventas, aunque en menor medida que durante veranos anteriores. Chiclana trae al Canto del Loco (8 de agosto), y San Fernando a La Oreja de Van Gogh (9 de agosto) y Melendi (7 de agosto). Se ve que artistas y promotores disponían de las agendas más apretadas que el bolsillo de los oyentes contribuyentes. En el apartado de pop, Mónica Naranjo ingresa con calzador en el programa de conciertos de la plaza de la Catedral de Cádiz, entre Joan Manuel Serrat y Sara Baras. ¿Sobrevivirá la gente? Marco incomparable. Dos años sin teatro Pemán. Y los conciertos de la playa, aún por definir. Como anticipaban los Rollin Estone del cuarteto de Gago, "este verano vamos a dar dos conciertos, two shows, un amplage tó malage y otro en la Victoria".
Para envidia de indigenas propios y extraños visitantes, por el Festival de la Guitarra de Córdoba desfilarán Manolo Sanlúcar, John Fogerty, John Mayall y Pretenders, ahí es nada, y por Madrid, antes de la estampida de agosto, todo un plantel, desde Paquito de Rivera y Chano Domínguez, en soñado concierto acaso previo a un álbum compartido (9 de julio), hasta Joao Gilberto (día 18), Eagles (día 21) y Jeff Beck( 24 de julio). Por no hablar de la sensación del verano andaluz, el concierto de Bruce Springsteen en Sevilla, probablemente en la última gira rockera con la E Sreet Band. Mientras tanto, en Cádiz, los rockeros trincarán las migajas o se darán de cabezacos contra los muros de la incomprensión. Cádiz, al margen de circuitos nacionales e internacionales, no consigue integrarse en el mapa musical del mundo, y mira que hay músicas y músicos en Cádiz para dar cuatro o quince vueltas al planeta. Por si no había bastante, y pese a la crisis que anula festivales o aplaza ferias de muestras, en Atarfe contratan a Leonard Cohen, trece de agosto. Aquí ni siquiera invocan a los dioses del ritmo, ni al mismísimo Miguel Ríos, que monta su gira de despedida. Sintomático. Aquí el rock nunca hizo gracia, cayo en desgracia, maldita la gracia. En el disco homenaje a Miguel Ríos, por citar un ejemplo ilustrativo, apenas cantan rockeros de verdad. Sintomático.
Sorprende sobremanera que el verano gaditano no se acuerde de figuras señeras como Javier Ruibal, los resucitados Cai o numerosos grupos o artistas de carreras más escuetas pero evidentes merecimientos de mostrar su música al aire libre y ocioso de estos meses caniculares. Algún festival de rock, una noche de rock andaluz, más utopías. Huérfanos de rock, salvo que Bono se deje caer mañana por Cádiz para ingresar en el Ateneo, confirmarse como pregonero del Carnaval y firmar discos de su edición gadita.
Gotas contadas: el primer festival Gades Metal, el 18 de julio en la sala Anfiteatro, en clave de rock más que heavy. Esa misma noche, Me Río de Janeiro, Hay gente pa tó. Y una semana antes, en el estadio del Cuvillo portuense, una noche de rap, hip hop y demás ritmos urbanos en el Floridance Festival. Algo es algo. Los raperos y hip hoperos, acostumbrados a retroalimentarse, poseen claves secretas de la noche, garitos exclusivos y rimas imposibles. La Fundación de Raperos Atípicos en la Feria de Facinas, eso sí que promete. Fascinante. En otro rincón de la geografía gaditana, Espera, Rocinante paseará merced a los míticos Asfalto, lástima que el rock de los setenta, incluido el rock con acento andaluz, haya reaparecido en tiempos tan tacaños.
Dos festivales de referencia, el superviviente cartel de Jimena y la emergente propuesta de Jerez y sus Noches de Bohemia, aportarán matices a las noches de verano. Macaco cerrará Jimena, igual que los Delinquentes tocarán San Roque y Zahara, pero el ciclo jerezano merece mención aparte: en los jardines de los Museos de Atalayas, noches de Pasión Vega, noche mediterránea con Omar Faruk, noche de fados con Misia, noche de jazz y minimalismo con Wim Mertens y "noche joven" (sic) con David de María. Noche de rock, ni soñando. El músico belga Wim Mertens, uno de los grandes del arte contemporáneo sin etiquetas, capaz de fundir clásica, jazz y música para películas en plena armonía, será la gran figura del verano junto a Serrat y el turco Omar Faruk.
Las propuestas jazzísticas de Sanlúcar, El Puerto y Cádiz saciarán la sed de aficionados tan exigentes, aunque agradecidos, quienes tendrán la oportunidad de escuchar a gente tan brillante y dispar como Tito Alcedo y Nono García, la Sonora Big Band, Sergio Monroy, Jorge Pardo o Tomasito. Mención especial para el ciclo femenino en Cádiz, desde Russian Red a Sole Giménez, y al Festival Internacional de Folklore gaditano.
Fuera de foco, en un mundo aparte, allá donde se cruzan los silencios, Cádiz ofrece también las puestas de sol de los miércoles, contrapunto al festival diario de la luz, y el flamenco en balcones y fuentes.
En la frontera del verano, agosto dios menguante, El Puerto de Santa María, otrora santuario del rock junto al colegio La Salle de Puerto Real, se decantará por la veteranía y el gancho de Isabel Pantoja y Raphael. Noches de cotillero, coplas de entrar a matar, casos malayos o Sálvame, por favor. Noches de Qué sabe nadie.


Contra la Ley del Silencio
 
 
La gran paradoja del verano. Manifestaciones contra la Ley del Silencio. Conciertos mudos frente a ayuntamientos. La voz en el cielo de músicos y hosteleros, que arrastran el crudo y prohibicionista invierno y ahora asisten perplejos a la promoción de la música al aire libre. Música libre. Al aire. La normativa urbanística, que no cultural, que bloquea las programaciones musicales de numerosos bares y locales cerrados de la provincia, con especial mención en Cádiz y El Puerto, ha creado una situación insostenible. El viernes, día 3, se celebrará una manifestación y posterior concierto en El Puerto de Santa María, a partir de las siete de la tarde. Se trata de defender el vehículo de expresión, el modo de vida, la música en directo, frente a la política burocrática y alguna mano negra que impiden su desarrollo. Los políticos de ambos signos se atribuyen responsabilidades, los hosteleros sufren los gajes del "divide y vencerás" y los músicos pagan los platos rotos. Recuerdan que en los locales de aforo reducido, reductos de la música en vivo y sustento de artistas y hosteleros, la música nace, crece y se reproduce, y que sin su actividad no habría grandes figuras ni espectáculos de postín.

Julio 09, Verano, Diario de Cádiz