viernes, 1 de abril de 2011

La boda del siglo pasado

"El príncipe Carlos y Diana/ contrajeron matrimonio/ fue una boda muy sonada/ ¿qué dices? ¡Fue la boda del siglo, coño!" Ahora que el Oreja Mayor del Reino Británico se encuentra en Sevilla, viene al pelo recordar el gran cuarteto La Boda del Siglo, Carnaval de 1982, por la gloria del Peña y el Masa, artistas exclusivos de Cádiz, los reyes de la parodia rimada. Nadie ha invitado a Camila Parker a Cádiz. Lástima. La mujer no podrá conocer los versos tan bellos que dedicaron el Masa y el Peña a los hijos de la Gran Bretaña. Y al pueblo "londinés, hay mucha gente, joé". Y a la princesa pizpireta, "qué dos cachas, madre mía". La broma no sentó bien a la Realeza, pues el Consulado británico expresó su queja formal, o informal, no me acuerdo bien. Vamos, que cogieron un mosqueo del carajo, lo cual incrementó el chufleo gaditano. http://www.youtube.com/watch?v=tvnkfvhM5aU "A Diana, que es joven, le pica, le pica/ Y Carlos dice: ¿Te rasco, gordita?/ ¿Y por las noches qué me harás? Guays, plays, guays, plays, mays".

4 comentarios:

África dijo...

Ojj, vienen a Cádiz y no veas la de cuplé que tienen estos dos.

Bati dijo...

Enrique, estás perdido. ¿por dónde andas, muchahco? Ese foso del Falla no es lo mismo sin tí.Un abrazo y espero verte por nuestra calle Ancha, y pronto.

Enrique Alcina Echeverría dijo...

buenos cupletíbiris, África, por ejemplo de los Guatifó y del Gómez, jeje ... Bati, hoy estuve por la calle Ancha, precisamente, espero verte pronto, muchas gracias, un abrazoooo

Javier Osuna García dijo...

Era el mismo año que "la más grande cruzada que se pueda imaginar" (1982), donde todos los repertorios recogían la boda televisada.
Las huestes de D. Romualdo, según legajo medieval de Gómez, remataron un cuplé de la siguiente y magistral guisa: "...juró con la mano / puesta en el pecho / que aquella noche la atravesaba por el Estrecho".
Agüillo hijo, maestro, que le había dedicado un repertorio entero a la boda real y que sentía una enorme admiración por las cosas que venían haciendo Gómez y Emilio, entregó la cuchara, ante tanto ingenio.