Javier Tisera
Buenos Aires
La agencia científica más importante del país, el Conicet (Consejo
Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), conjuntamente con el
Schmidt Ocean Institute, acaba de dar un cachetazo a las ambiciones
privatizadoras del presidente Milei.
El gobernante, que se está desmoronando día a día,
instrumentó todo lo posible para
desarticular y vender por lotes la capacidad del Conicet. Sin embargo, por eso
el reservorio de la inteligencia contestó con una de las investigaciones
científicas más importantes de este siglo.
Cuando el mundo tiene los ojos en el espacio; el
Conicet y sus científicos decidieron investigar el mar argentino (frente a las
costas de Mar del Plata) a 4000 metros de profundidad. Y las trasmisiones en
streeaming del robot y de las especies marinas; alcanzaron audiencias
increíbles. Mucho más altas que las transmisiones de los partidos de fútbol de
la Liga Argentina.
Los responsables de la expedición en el Puerto de Mar
del Plata, antes de iniciar el primer día, explicaron a ”Rosas y Mosquitos” que “luego de un proceso altamente competitivo
de selección, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones
Científicas y Técnicas (CONICET) iniciamos la expedición “Underwater Oases of
Mar Del Plata Canyon: Talud Continental IV”, en colaboración con la fundación
Schmidt Ocean Institute”.
La campaña exploró el cañón submarino Mar del Plata,
una región de alta biodiversidad y poco explorada del Atlántico sur. La misión
cuenta con apoyo del Consejo, financiamiento internacional, y representa un
salto tecnológico y científico sin precedentes: es la primera vez que en aguas
argentinas del Atlántico Sudoccidental se emplea el vehículo operado
remotamente (ROV) SuBastian, capaz
de capturar imágenes submarinas en ultra alta definición y recolectar muestras
sin alterar el entorno. La travesía se desarrolla a bordo del buque de
investigación Falkor (too), provisto con equipamiento oceanográfico de última
generación. La campaña se transmitió en vivo por el canal de YouTube del
Schmidt Ocean Institute, con imágenes captadas desde profundidades de hasta
3.900 metros.
El equipo multidisciplinario estuvo conformado por más
de 30 científicos de instituciones argentinas, en su mayoría del CONICET,
incluyendo el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”
(MACN, CONICET), el Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR,
CONICET), el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, CONICET-
UNMDP), el Instituto de Biodiversidad y Biología Experimental y Aplicada
(IBBEA, UBA-CONICET), el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC, CONICET)
y el Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA, CONICET-UNC). También
forman parte investigadores de las Universidades Nacionales de Buenos Aires,
Córdoba, La Plata y Mar del Plata.
De acuerdo con el investigador del CONICET y jefe
Científico de la expedición, Daniel Lauretta: “Este grupo, que cuenta con la
participación activa de becarios, técnicos y jóvenes investigadores, aborda la
exploración de hábitats marinos vulnerables detectando los impactos humanos,
incluyendo basura marina y microplásticos, la biodiversidad bentónica
(invertebrados y peces), la reproducción y biogeografía de especies profundas,
el ADN ambiental, el carbono azul y dinámica de sedimentos”.
Los investigadores destacaron el impacto que tuvo la
transmisión en vivo en términos de comunicación pública de la ciencia: “Que
cualquier persona pueda conectarse desde su casa y ver en vivo lo que estamos
viendo nosotros, es una oportunidad única. De repente, la ciencia deja de ser
algo lejano o inaccesible, y se vuelve parte del día a día. Además, nos obligó
a explicar lo que hacemos de forma clara, sin vueltas, para que cualquiera lo
pueda entender y disfrutar. Es una forma de abrir las puertas del barco, del
laboratorio, y del fondo del mar, todo al mismo tiempo; y para una gran
audiencia”. En
total, acumuló casi 18 millones de visualizaciones.
Los hallazgos incluyeron arrecifes de coral a más de
1000 metros de profundidad y campos extensos de corales blandos rojos a 1.500
metros. También se descubrieron 40 nuevas especies de anémonas de mar, pepinos
de mar, erizos de mar, caracoles, corales y crinoideos, entre otras.
Tras el furor argentino por la misión científica al
cañón submarino Mar del Plata con los biólogos y profesionales del Conicet y el
equipo del Schmidt Ocean Institute, el sábado 23 de agosto por la mañana zarpó
el buque Falkor (too) desde la ciudad uruguaya de Montevideo con rumbo al
océano profundo. Se trata de una nueva expedición marina, nombrada Uruguay
Sub200, y también es un proyecto científico inédito en el país vecino. Se podrá
seguir la transmisión en vivo desde las profundidades del lecho marino en el
canal de YouTube de la institución internacional. “Schmidt
Ocean Institute”.
Desde el 30 de septiembre al 29 de octubre, el buque
volverá a la Argentina para estudiar la Corriente de Malvinas, que “transporta
nutrientes y agua fría desde la Antártida, impulsando la productividad primaria
en el Atlántico Sudoccidental”. Los científicos van a analizar la hipótesis de
que este movimiento dinámico hacia los cañones fomenta floraciones masivas de
fitoplancton y crea focos de biodiversidad en las aguas argentinas.
Finalmente, del 14 de diciembre al 10 de enero de
2026, el buque estará destinado a “descubrir nuevas fuentes frías mientras
explora comunidades bentónicas (organismos que viven en el fondo de los cuerpos
de agua) poco estudiadas en las aguas profundas de la costa argentina”
explicaron en conferencia de prensa.
El investigador adjunto de Conicet, Martín Brogger
explicó que estas dos campañas que van a cerrar el año son de temas diferentes,
pero “mirar el fondo nos van a interesar a todos los biólogos y vamos a estar
atentos mirando el stream”.
0 comentarios:
Publicar un comentario