lunes, 13 de abril de 2009

Melocos vuela con su segundo disco

"Creo que a mis pocos años aún no he comprendido/que todo tiene un momento para ser dicho". Así abren los Melocos su segundo disco, titulado "Somos", que se publicará mañana martes. La joven banda portuense avanza con paso firme, madura en sus planteamientos, ofrece once canciones de diversas hechuras, combina la energía desbordante con las baladas que tanto éxito reportó al quinteto en su primer trabajo, y confirma la evolución de unos chavales, amigos desde el colegio, que se encontraron a velocidad de vértigo en la vorágine de la carretera y del reconocimiento casi inmediato. Tres años después, pasada la fiebre adolescente, con un centenar de conciertos a sus espaldas, esperan refrendar el éxito masivo que lograron con "Cuando me vaya", no en vano el nuevo disco contiene varios singles claros y alguna sorpresa. Con los pies en el suelo, y "Pájaros" como tema de apertura, Melocos suenan a pop-rock hispano de toda la vida. Con toda la vida por delante.
"Somos", que ya pinchan en la radio, se ha convertido en primer single de modo casual, como suelen suceder las cosas en el azaroso mundo musical. La canción afloró en último lugar en el repertorio del grupo gaditano, que en su nueva entrega se pasea por el pop-rock visceral, los temas a medio tempo, ritmos a medio camino entre el ska y el reggae o una ranchera que comparten con la novel mejicana HaAsh. El dueto persigue una especie de intercambio transoceánico para introducir a ella en el mercado español y a Melocos en el interesante mercado mejicano.
El quinteto también desgrana una versión de un grupo madrileño, Nonno, la canción "Tú te vas", que representa una auténtica andanada de aire fresco, y canta al alimón con Dani, vocalista de los Despistaos. Si en "Somos", el grupo juega con las palabras, las imágenes de Picasso, el caballero andante o el principito que cogió el camino con rumbo desconocido, en otras composiciones abordan el desamor, el miedo a perder, las dudas existenciales, las mujeres fatales, con un punto de ironía y audacia, y un sonido más compacto que en su primer disco.
Jaime Terrón, el cantante y autografiador, se encuentra estos días recuperándose de una lesión de futbolista, rotura de menisco y ligamentos cruzados, precisamente sufrida en un partido. Gonzalo Alcina, Manuel Jurado, Antonio Suárez y Andrés Ortiz, que han compuesto algunos temas en comandita y confiesan divertirse una enormidad montando el nuevo repertorio de cara a la locura del verano por venir, modificarán algunos ritmos de cara a los conciertos, así que no conviene esperar una réplica exacta del disco. "La voz de Jaime suena con más cuerpo, su profesora de canto dice que tiene más caja", señala Gonzalo, quien reconoce que el segundo disco llega con la presión añadida, "la responsabilidad de superar el éxito del primer disco y hacernos creíbles, demostrar a la gente que somos músicos, un grupo en movimiento".
Entre bromas y veras, el guitarrista desvela que el grupo, acostumbrado ya a las palizas de las giras interminables, distingue tres tipos de canciones en vivo: "Las canciones para mecheros, otras para saltos y botes y otras contundentes para levantar el brazo". Su experiencia ante el público, casi un año entero de recital en recital, dibuja tal fisonomía del ritmo vital, los chavales desbordan la energía y conceden gran importancia a la participación del público. "Vamos a darles esta vez un disco muy vital y alegre, aunque con letras quizá más maduras". Y un bolero, que multiplicará su velocidad en directo, con arreglos orquestales incluidos. Y un sonido a órgano Hammond de fondo, y una sorpresa guardada en el cajón: algunas maquetas del disco se venderán a través de internet.
Melocos pretende estabilizarse en el mercado juvenil, que le otorgó numerosos galardones y números uno en ventas, y captar nuevos aficionados merced a un disco que ofrece el sello del grupo con más aristas y la inevitable evolución musical. En otro tiempo y en otro lugar, sin la sangría actual de las discográficas, Melocos, y otros grupos de nuevo cuño, se harían de oro con este disco. En tierra firme, paso a paso, cantarán a los nuevos tiempos y continuarán su aprendizaje. Como cantan en "Por hablar", "crecer es esquivar el tiempo".
Abril 09, Cultura, Diario de Cádiz

2 comentarios:

Eterna aprendiz dijo...

Ese disco que vaya viento en popa, y ese Jaime que se recupere pronto y que no falte ningún día a la rehabilitación!!

Enrique Alcina Echeverría dijo...

Un buen disco, a ver si tienen suerte y se consolidan, son muy jóvenes y evolucionan muy rapidito, les ha venido todo de pronto ... y mi primo vale un montón, jeje