martes, 10 de marzo de 2009

Valparaíso de mi amor

Valparaíso recuerda a Cádiz. El mar es vida. De espaldas al mar no hay futuro. El pasado de Cádiz, que se parece tanto al presente imposible de Valparaíso, retorna al papel de las fotos. En Chile, los carretes se revelan los sábados a la noche, hasta el amanecer, en los cuartos oscuros de la juerga infinita. Carrete significa juerga. Si en Chile te mandan a la punta del cerro, y en Valparaíso suben y bajan los cerros las micros de cuatro ruedas y curvazos insospechados, es como si te mandasen al carajo, al palo mayor del desprecio inmediato. No se te ocurra ir andando. A ver quién ordena el caos. Cádiz aspirará de nuevo a inscribir su casco antiguo en el privilegiado club del patrimonio de la humanidad. Valparaíso lo logró hace un lustro y pugna por renovar el título cada dos años, requisitos no escamotean, no resulta fácil para una ciudad tan variopinta y compleja, donde también la limpieza hace oídos sordos a la razón y el corazón impone su ley en las calles. Madera, hierro forjado, frutas de colores, voces al viento, regateo sublime, mercadeo de miradas, prisa y paciencia, el tiempo frena en seco para después disparar al aire un fogonazo de luz. Los ascensores transportan al siguiente mundo urbano, varias capas de vida, en la ladera del mundo muestran señales universales, códigos de humor, el remate de la temporada, cines reconvertidos en zocos, avenidas de agua, pasteles, helados, botillerías, ropa chillona, humo oxidado, churros con manjar, libros por el suelo, un sol hermano y música. Joe Vasconcellos cumple medio siglo. El cantautor porteño colecciona ritmos y cartas. Como Javier Ruibal, observa, destila y canta libre. Cuando Valparaíso festejó por todo lo alto, nunca mejor dicho, su designación como Patrimonio de la Humanidad, Vasconcellos cantó gratis para miles de personas. Hubo carrete. Valparaíso también se traduce en un Carnaval impresionante, influenciado por la fiesta carioca pero con acento propio, un Carnaval del mar y del color, la libertad. Las identidades de los marinos ilustres que pasean por la ciudad y dan sentido a restaurantes, museos o plazas, invitan a silbar un rocanrol eterno, no me digas que Cochrane no inspira un ritmo trepidante. En "Aires porteños" se come una reineta espectacular, congrios de categoría y machas a la parmesana pa no levantarse de la silla hasta que el sol no disponga lo contrario de lo verdadero, la hora de la mentira, el mundo al revés, verano paradójico, bólidos y trolebuses, un reloj de arena y otro de flores, y al fondo, la inmensidad de la ciudad coronada sobre un puerto ultramarino, la vía de escape, línea directa con Hamburgo, la gente dice que Chile no está lejos, el que está lejos es el mundo ...

6 comentarios:

Eterna aprendiz dijo...

La gente dice bien, como ya dijo el torero, quien está lejos son los otros. Oye, a que buen sitio has ido a parar, a Valparaiso na menos...que te lo sigas pasando muy bien y con esos ánimos que hasta aquí con la magia de internet me contagias.

Saluda a ese mar de mi parte!

Jorge Garrido dijo...

Ten cuidadín con los perros callejeros, no sea que las merecidas vacaciones post-carnaval te cuesten un bocaocanino. Un abrazoooo.

Eterna aprendiz dijo...

Tienes en mi blog un detalle para el tuyo, pasa a recogerlo y te lo traes pa cá, por cierto iré poniendo todo lo de Chile en Lk, ya sabes que es un lugar de encuentros para los errabundos quiltros... de la creación,...pero nosotros no mordemos...somos callejeros pero pacíficos...ja ja ja..
Muchos saludos

Enrique Alcina Echeverría dijo...

Jaja, ya volvimos sin rasguños, Jorge, los perros de Valparaíso saben hasta latín y no veas cómo suben las cuestas, jeje ... un abrazooo
Gracias, Eterna, no sabía que Chile era lugar de encuentro, tan lejos pero tan cerca. Para mí representa el oxígeno, el último reducto, un paraíso al que retornar cada año para cargar pilas y volar libre. Y los chilenos son caso aparte. Privilegiados de disfrutar de un país largo y estrechito donde el tiempo pasa de otro modo. También es Chile un rincón de contrastes, de ricos y pobres, la injusticia social en América se siente en las calles, los señoritos de Europa tendríamos que aprender un poquito de humildad. Pondré más cositas de Chile, salud !!!

Eterna aprendiz dijo...

Si, Lk en un principio era sólo chilena, la creó Nat que es de Santiago de Chile, de ahí lo de Kiltras y lo de errabundos quiltros de la creación, como una metáfora con los perros callejeros pero referido a la literatura y al arte en general,... pero ahora LK está mezclada con Cádiz. Y aparte, participan gente de todas partes, pero sobre todo de habla hispana.

Bienvenido!

Enrique Alcina Echeverría dijo...

Pues mira tú qué casualidad, aquí tienes a un gaditano medio chileno, el mundo es un pañuelo, gracias, Eterna !!