viernes, 30 de octubre de 2009

Cádiz es Wichita con más parados (la peli de Tom Cruise y Cameron Díaz)

Todo es posible entre el Palillero y el Mentidero. "Ya han venido por aquí", apuntan en casi todos los comercios de la calle Ancha. "Estuvieron tomando medidas durante una semana", certifican en la copistería San Rafael. Los de la 20th Century Fox ya saben que la calle Ancha no es ancha, ni larga, ni ná, pero tiene un encanto especial. Y unos precios por metro cuadrado de superproducción en tiempos caninos. "Vino un tío a medir", confiesa otro industrial envolviendo el rodaje de Wichita en el misterio novelero que tanto gusta en Cádiz. Un productor de la compañía subcontratada por los yanquis se acercó a la tienda de informática Risc, compró un cartucho de tinta como quien no quiere la cosa y anunció la buena nueva. "Van a cortar la calle, tenemos que cerrar durante dos o tres días", dicen que dijo el gachó. "Pero desde entonces, nada, oficialmente no sabemos nada del asunto", lo que traducido resulta que nadie, ni de la película ni del Ayuntamiento, ha comunicado los planes concretos ni ha puesto sobre la mesa una oferta. Sin euros no hay Wichita. "Cuentan con nosotros pero sin nosotros. Tendríamos que ser los primeros en saberlo", remarcan en la tienda de productos electrónicos. La Century Fox ya sabe sus medidas, las medidas de su escaparate, así como las hechuras del resto del variopinto comercio de la zona. Corre el rumor como volarán los coches por las calles peatonales del casco histórico gaditano. Al final de la escapada, la calle Ancha a pique de un repique, serán las escenas finales de la cinta, una trepidante persecución en bólidos de colores. Lo típico.
No creen en la calle Ancha que Tom Cruise y Cameron Díaz vayan a estamparse contra las vidrieras de los juguetes del siglo, las tiendas de ropa o las fachadas de la Prensa o el Ateneo. Con la de sitios que hay en Cádiz. Por algo han cerrado los Italianos, para evitar el estropicio. Imaginan algunos industriales que la productora colocará escaparates falsos y extremará las medidas de seguridad. "La calle Ancha, como Columela, no es una calle cuaqluiera", insisten en Risc, el negocio donde tienen más claras las cuestiones acerca del rodaje, si es que alguien sabe algo certero. "Parece que vendrán a finales de noviembre, en principio no ponemos inconvenientes, pero esperamos que ofrezcan una compensación económica razonable y justa, aquí trabajamos cinco personas y tres días sin abrir supone un riesgo", comenta el propietario de Risc, quien se hace eco de los hipotéticos planes en torno a la persecución de marras. "Unos dicen que se realizará entre Ancha y el Palillero, otros entre Ancha y el Mentidero, incluyendo los aledaños de la plaza de San Antonio". Sálvese quien pueda. Tal vez acabe la cosa con una tapitas en el Veedor, Serrallo y Gotinga, el mejor desenlace de la película, con Tom Cruise tó estirao y la Cameron Díaz hablando pichinglis a mandíbula batiente. Ya riman Wichitas con cosas feas y no tan feas, preludio de las coplas carnavalescas. Por cierto, en el Millonario tampoco saben nada, la Century Fox no se ha puesto en contacto con ellos, craso error, ni para la persecución ni para el vestuario de los tropecientos extras en busca de un dinerito extra.
En los locales públicos de la calle Ancha consultados, no obstante, ven con buenos ojos la experiencia, bromean en torno a los actores, recuerdan que Cádiz ya fue escenario de películas de relumbrón, se acuerdan de James Bond y de Halle Berry y auguran días divertidos y curiosos. También pueden contar anécdotas sin fin algunos industriales de la provincia, los vejeriegos que asistieron atónitos al cambio de paisaje urbano de Onassis o los trebujeneros que sacaron tajada del Imperio del Sol de Spileberg, aquella vez llegaron a comprar medio pueblo, por así decirlo, y cerrar hasta la peluquería para la Warner Bros. Un pelotazo. Las escenas gaditanas de Wichita serán diferentes, visto y no visto, y al parecer ocuparán unos diez minutos en la película. De la plata al plató, de la capital del aire, como llaman a Wichita por la parte de Kansas, al descubrimiento de la luz, la ciudad de los tres mil años y pico, muchos más que la Century Fox y que todo Hollywood con todas sus estrellas.
Wichita se rueda estos días en Boston, precisamente la ciudad estadounidense de la que Cádiz tomó prestada la idea de la línea carmesí, la guía del asfalto para los turistas desnortados. Pasará de igual modo por Acapulco, Roma, París o Atenas. Pasará como un ciclón por la calle Ancha, incluida la prestigiosa librería Quorum, abrazada por el destino para lo bueno y lo malo, los galardones y el pavoroso incendio de triste recuerdo. Comentaban ayer que la tienda apenas notará el paso de la comitiva infernal de la peli, pues el escaparate se encuentra más recogido y pertrechado. Todo lo contrario ocurrirá en el caso de la cafetería, el bar Liba o los imaginarios juguetes de Imaginarium, donde apenas tenían noticias de la película. En cambio, en Caramelo confirmaban la comunicación de la productora, todo el mundo lo sabe, nadie sabe nada, habrá que llegar a un acuerdo, el tiempo vuela, la calle Ancha no es ancha, ni larga, ni ná.

Ahí va la crónica de Tamara García sobre la selección de figurantes para la película Wichita en Cádiz. La foto es de Lourdes de Vicente
http://www.diariodecadiz.es/article/cadiz/550692/la/masiva/afluencia/casting/sorprende/la/productora.html

3 comentarios:

josé rasero dijo...

Tapitas, en la Parra del Veedor, vulgus bar de las niñas, home
Saludos de película!

Juan dijo...

Ja, ja... genial. Tom Cruise corriendo por la calle Ancha... ya me estoy imaginando en cada esquina a los gadita de turno gritando por los balcones: "cogedlo ahí"... ja, ja, ¿qué no?. No van a tener que repetir tomas.
Saludos panorámicos.

Enrique Alcina Echeverría dijo...

tapitas para tapar las moscas, tapitas para abrir brecha, Jose, un saludo en tecnicoló ... y otro pa Juan, que ya se está imaginando a Tomás Crucero haciendo el candao por Cádiz, jeje, eso de repetir las tomas me recuerda al rodaje de Onasis en Vejer, allí estábamos el Kiki y yo para dar testimoio del rodaje, lo mejor ocurrió cuando Antonio el Alemania, disfrazado de cura ortodoxo, subía unas escaleras y tenía que reconfortar a unos heridos pringaos de sangre en tomate. ¡Corten! Cada vez que llegaba al final de las escalerillas, el Alemania se descojonaba vivo, no había manera, jaja, toda la tarde para una escena, lloramos de risa, y pa colmo "mangamos" unos changüi de la organización ... por no hablar del bar que iba a salir en la peli como taberna griega y de pronto sonaron las maquinitas, en plena grabación, y el dueño pidió más parné, ahora o nunca, salud !!