Adiós a la diálisis. 500 días después. Leo tiene nuevo riñón, su hermano José Luis le ha regalado uno que le sobraba. Leo está más gordito y José Luis ha perdido unos cuantos kilos. La amistad cuesta un riñón, la hermandad de los días dorados vuelve por sus fueros. La burocracia bloqueó el proceso de trasplante hasta límites desesperantes. Leo supo esperar. Salud !!lunes 30 de noviembre de 2009
Un hermano, un riñón
Adiós a la diálisis. 500 días después. Leo tiene nuevo riñón, su hermano José Luis le ha regalado uno que le sobraba. Leo está más gordito y José Luis ha perdido unos cuantos kilos. La amistad cuesta un riñón, la hermandad de los días dorados vuelve por sus fueros. La burocracia bloqueó el proceso de trasplante hasta límites desesperantes. Leo supo esperar. Salud !!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





2 comentarios:
¡Felicidades!. La solidaridad más efectiva de hecho. Los hermanos se dan la mano y los riñones, qué bien. Espero que no lo censure la Iglesia, aunque nada debería importar...
Salud.
así es, Juan, solidaridad directa !! nadie puede censurar que un hermano le dé vida a otro, non? Leo está mejorcito de lo suyo, muchas gracias !!
Publicar un comentario en la entrada