sábado, 10 de enero de 2009

Lorenzo lee la buena ventura


Ahora que el sol despunta en el camino, unos días más rotundo, otros días suave y remolón, conviene consultar a Lorenzo para conocer la Buenaventura del Cádiz, su planeta de ida y vuelta. Nieva en los corazones, llega el fin de semana, pintan de colorado los balones de mañana y este año de bienes pasa lista. "Al Cádiz lo sigo siempre, claro, estoy convencido de que el Submarino llegará a bien puerto", piensa Lorenzo Buenaventura en voz alta. Al otro lado del teléfono, el preparador físico del equipo en mejor forma de la actualidad, el temible Barcelona, resta importancia a los presuntos tropiezos sufridos por el conjunto amarillo alrededor de la Navidad. "Hay puntos de margen, la situación no parece preocupante, sino todo lo contrario", rubrica, no sin antes precisar que el profesional, y quizá también el aficionado, debe permanecer "alerta". Tranquilidad y buenos alimentos. Mañana, croquetas.
A vueltas con el tono físico de este Cádiz, que vive colgado de la cuarentena de puntos, igualito que el Barsa pero a distancia sideral en otros aspectos, Buenaventura, que se las sabe todas, farfulla una negación cuando se le cuestiona sobre un probable bajón en el rendimiento cadista. "Qué va. No se puede ganar siempre, hay un buen equipo, se está trabajando bien, lo que ocurre es que el resto de rivales ya conoce el juego del Cádiz y las cosas se complican a veces, pero ya verán cómo este año nos llevamos una alegría". Una alegría o dos o tres ... pues Buenaventura aspira a todo en el club culé, donde disfruta de un momento acaso irrepetible. Sueños por triplicado, realidades de algodón, nubes de corcho, goles como soles, el Barsa se sale, el Lorenzo sale para todos, el fútbol para quien se lo trabaja.
"Aquí estamos haciendo un trabajo muy serio", apunta Buenaventura cuando al interlocutor le da por no resistirse a la tentación de preguntarle sobre este año de bienes en la casa azulgrana. ¿Los secretos del éxito? Déjame, la calle del olvido, los éxitos de Los Secretos. Lorenzo, discreto y disciplinado, el sol que siempre brilla en la sombra de quienes recogen los frutos de cada cosecha, prefiere no hablar sobre su trabajo específico en el líder de la Liga y de Europa. Reconoce que "los números están saliendo muy bien, hemos podido ver ya muchos partidos buenos y estoy contento, satisfecho, pero pertenezco a un grupo muy amplio donde nadie personaliza su labor". Salvo el míster, Guardiola, la voz cantante. Lorenzo, el hombre-grupo, preparador físico y moral de todos y cada uno de los cientos de futbolistas que han pasado por su trayectoria, conjuga con estilo el verbo trabajar. Sin protagonismos, y mira que tiene para alardear. Ya en el Submarino, Lorenzo sólo hablaba para fijar posiciones, sólo entraba en escena en el instante preciso, pero su voz permenecía de fondo. Frases cortar, una carrera larga y a jugar. Pensar y jugar. Correr y pensar. Con su montaña de humildad a cuestas, agradece los honores este hombre cuyo trabajo se antoja decisivo, ayer en tantos lugares, hoy en el Barcelona, mañana en el Cádiz de siempre. Las aventuras del sol.
El horizonte inmediato del Cádiz invita a pensar en lo mejor, suspira Buenaventura, pero "tampoco será fácil", advierte. Trazando líneas paralelas entre esta temporada y los años de promociones de salvación, aquellos milagros amarillos, Lorenzo subraya de nuevo "el margen existente" que propicia cierta programación de actos venideros. "Es verdad, con Ramón Blanco siempre preparábamos las cosas para estar a tope en las cuatro o seis últimas semanas del campeonato. Este año ocurre casi lo mismo en Cádiz. Hay posibilidad de aligerar la carga física una semana, de aumentarla cuando sea necesario, dejar sueltos a los jugadores unos días y de apretar en otras fases del trabajo. Si se llega al final con tranquilidad y puntos de ventaja, puedes proteger a los jugadores tocados, organizar planes individuales, realizar un tratamiento especial para los veteranos, sacar a los jóvenes. Pero estas intervenciones se pueden tomar sólo en determinadas ocasiones".
Sabe Buenaventura que el Cádiz de principios del 2009 "anda muy limpio de lesiones y cuenta con margen para proteger y afinar a los jugadores, en armonía con el cuadro médico. Ojalá al final de la temporada todo brote con naturalidad, pero hay otra cosa importante: durante todo el proceso no puede perderse el nivel competitivo, todo es cuestión de equilibrio".
Acostumbrado a vivir situaciones de toda índole a lo largo de su carrera, el joven pero veterano preparador confiesa que en sus tiempos de búsqueda de la permanencia en Primera del Cádiz "buscábamos estar como un tiro al final, pues sólo había un objetivo", pero en otros clubes la meta podría oscilar entre la mitad de la tabla y los puestos europeos, más glorias que infiernos, este hombre lo ha vivido (casi) todo, hasta un Mundial con Argentina.
Dicho a las claras, Buenaventura se muestra optimista ante la labor de Xabi Gracia, a quien tuvo como jugador en el Valladolid, cómo no. "Se trata de un profesional muy capaz. Gracia no es tonto y sabrá lo que hacer con el equipo de aquí a las postrimerías del torneo. Y alrededor también cuenta con gente muy capaz". Y capataz. Suerte. "Y acierto. El Cádiz ha tenido suerte con Gracia, pero también el acierto de hacerse con sus servicios". Al final, como un tiro de Gracia.
De vuelta a la realidad, mucho más dulce que dura, nada cruel por una vez en la historia del destino, sale el sol hasta en tiempos de crisis. Lorenzo admite que disfruta mucho viendo jugar y entrenar a las rutilantes estrellas del Barcelona de Guardiola, pero halla un resquicio para recordar al legendario Jorge González, la leyenda. "Cuando tenía ganas de entrenar, Mágico era un espectáculo inigualable; hacía diez o doce cosas cada mañana ..." Buenaventura cuenta cosas acerca de Mágico a la joven plantilla azulgrana. "Algunos supieron de sus andanzas pero no le vieron jugar, así que les pongo algún video de sus grandes jugadas. Mágico sale hasta en las conversaciones de forma improvisada, no es para menos".
"Estos tiempos son para disfrutar", sentencia el preparador eterno del Submarino, quien se despide de modo rotundo: "Volveré. Cuando vuelva a Cádiz, mi próximo objetivo será la cantera". Amén.

Enero 09, Deportes, Diario de Cádiz

2 comentarios:

Ignacio Lobo dijo...

aunq no tenga nada que ver... has visto que en la voz de cadiz incluyen una noticia sobre un reality show en la seccion de CULTURA.
Y ademas musical sobre la Jurado.

Que optimista era el Celaya cuando creia que estabamos tocando fondo.

Enrique Alcina Echeverría dijo...

hola Ignacio !!! sí, musicales por todas partes, reality shows musicales como un bodrio que estrenaron la otra noche, una batalla de coros liderados por presuntas figuras, una lástima, síntoma de cómo están las cosas, ehin?
Leí antes que la mtv apenas emite videos, ha visto negocio en los reality ... ah, no, ahora los llaman también talent show, qué feo. Talento por todas partes, buaggg ...
Lo de la Jurado habrá que verlo, esperemos que no se carguen a Rocío con una cosa horrorosa.
Tocando fondo llevamos siglos, ío, pero ahora empujamos más, jeje, todo por la cultura o por todo lo contrario, un abrazoooo