jueves, 28 de mayo de 2009

¡Tricampeones!

¡Felicidades a esos locos bajitos! Enhorabuena a los culés y a los amantes del fútbol. El triunfo de la humildad y del trabajo, del buen gusto y del talento, la sencillez y la grandeza de unos pequeños jugadores que hace años se habrían tenido que conformar con pasarlo bien en un equipo de barrio o un combinado de fútbol-sala. Demostrada queda la fuerza de la imaginación. Sin sacar pecho, por derecho, sin trampas, por amor a la pelota. Esos locos bajitos, y todos los demás, han parado el tiempo, hasta el karaoke de los miércoles ha callado por unos minutos, nadie puede parar a estos magos del balón, dibujitos animados, garabatos del querer, alegría de vivir ...
Para Etoo, Xavi, Messi y, sobre todo, Andrés Iniesta. Pasen al blog 14 de Abril y lean el retrato que hizo Júcaro del extraordinario futbolista. Y un brindis emocionado para dos gaditanos, uno de adopción, el grandioso preparador físico Lorenzo Buenaventura, y otro, portuense, loco grande de la portería, suplente pero activo Pinto, tricampeón.
Dicen que el Barsa de Guardiola se asemeja al Brasil del 70. Guardiola aún no había nacido. Pelé, Tostao, Gerson, Jairzinho y compañía poseían similar medida del tiempo, la pausa necesaria, la música y los silencios, el temple y la decisión, el juego bonito que luego emularon sin demasiado éxito, hasta la exasperación, mezclando fútbol y dinero, la mercadotecnia, los colores, la mentira que deja al descubierto este fútbol de colegio. Yo tenía siete años cuando Brasil enamoró al mundo, y catorce cuando Cruyff inventó el fútbol total. Total, que jamás hubiera imaginado que España lograría la Eurocopa y que clubes como Barsa o Madrid ganarían títulos consecutivos, la supremacía, la hegemonía. Por entonces, cuando Guardiola aún no había nacido y Brasil contagiaba de fútbol lindo, en España sufríamos ante Bélgica, Yugoslavia, Rumanía, etc, y perdíamos siempre ante los grandes, siempre ocurría algo chungo. El 92 lo cambió todo. Los chavales van de triunfadores, no conviven con el miedo de antaño, ni con la frustración ni con la cruda realidad del siglo pasado. Hoy, ahora, en lugar de celebrar la derrota como de costumbre, festejamos los triunfos, pero no olvidamos. Los colchoneros, por ejemplo, jamás olvidaremos la noche del 74, el gol en el último minuto de la prórroga ante el Bayern de Múnich. Esas lágrimas han curtido, hay que saber ganar, hay que conocer la derrota, hay memoria selectiva que no respeta ni en días de victoria, lo mejor, y lo peor del fútbol, es la cara que se le queda a la gente.

5 comentarios:

jose rasero b. dijo...

¡Qué arte Enrique! Yo me enamoré del Barsa de Cruif, del drimtim, y de ahí me hice culé de adopción. Y ver a este equipo, pues qué gozada. Y qué merecido triplete. Y tener a la roja que joga igual de bonito, pues cabezazos que darse de alegría. Y si además de los demases tenemos al Cadi en la A con mayúsculas, pues vaya veranito más lindito me voy a pasar. Ay, ¿andaré soñando?
Abrazos

Juan dijo...

Já, con que eres colchonero... te delataste. Como el hijo de Teófila ja, ja.
Es curioso, de pequeño tenía simpatía por ese club. Ayala (siempre con la mano vendada), Rubén Cano, Reina... luego vendría el doctor Cabeza, Jesús Gil y me destrozaron esa ilusión, pero bueno algo queda.
El Barsa está escribiendo su historia de la mejor manera posible, títulos y juego de dibujos animados. Tot Roma es un clam. A ver si cunde el ejemplo de futbolistas estilo Iniesta y nos dejamos el glamur para la pasarela.
Llevas razón, en Cádiz -y en todos los sitios- hay cierto público que se apunta a un bombardeo, y casi siempre acaban empatando las cosas aprovechando el momento de jolgorio.
Salud, ya estamos en Segunda (qué tranquilidad).

Enrique Alcina Echeverría dijo...

Un verano de garabatillo, Jose, vaya año que lleva el fútbol español, se van a agotar todos los deuvedés que despachen los diarios culés, y no veas la de niños que se van a aficionar al toque, al juego bonito y a los locos bajitos. Como dijo alguien ayer, es una noticia extraordinaria para el fútbol. Los campeones marcan el paso, basta con comprobar el palmarés de Copas de Europa, Eurocopas y Mundiales, coincidentes con la primacía de diversas maneras de entender el fútbol: españoles, italianos, ingleses, holandeses, alemanes, todos han tenido su época de oro y han influido en los chavales y en los entrenadores. Lo del Barsa resulta imponente, grandioso, pero jamás se olvidará el pelotazo de la Eurocopa, precisamente lograda gracias a los locos bajitos, salud y a soñar con el Cádiz !!
Me delaté, Juan, colchonero hasta el morir, como el hijo y como el marido de doña Teo, jeje, otra cosa no, pero los atléticos sabemos perder ... aquel equipo de Ayala, Leivinha, Luis Pereira, herederos de los Gárate, Irureta, Ufarte, etc, era un gran equipo. El Cabessa y luego el Brutícola dejaron el club a la altura del betún, pero al menos este año volvemos a soñar y a ver goles, forza Forlán ... y del Barsa, qué decir, hasta Guardiola se aleja del modelo de glamour que tanto jorobó el panorama, vuelvo a los chavales, los niños saben que jugando bonito, sin fullerías ni pamplinas, se puede ganar. Iniesta y su gol en Londres ... ese gol postrero nos ha dado esta alegría ... qué futbolistas, tío, y qué sencillez y humildad, hasta la celebración ha retratado a los personajes y a los del otro lado del juego. Salud, tranquilidad y buenos alimentos, ya por fin en Segunda, el lugar que de momento nos corresponde y del que nunca debimos caer ... chapó para Fleurquin, Raúl López y demás supervivientes, y a los que quedaron en el camino en estos años trepidantes, tres ascensos y dos descensos en seis años, yellow submarine !!

Jose María Gavira (colchonero) dijo...

¡Cómo lo sabes, Enrique!

Enrique Alcina Echeverría dijo...

un abrazo, compañero, me alegro "verte", y ya estamos en la Champions con pichichi y bota de oro Forlán, saludos !!!