jueves, 19 de febrero de 2009

Campanas de libertad

El mundo en casa. Non plus ultra. Cádiz sabe leer entre líneas. Ceremonias de confusión, campanas de libertad, pasodobles de libreto eterno, el cosmos tropezando en la misma piedra, los artistas de Cádiz en estado de gracia. Bienvenidos al exclusivo club de los gaditas buenos, donde la ley del ojo por ojo equilibra la estupidez humana, las voces libres afean la conducta al terrorismo oficial, practican la autocrítica del comparsista comprometido y se acuerdan de la madre que parió al tirano y al poeta. Autobiografía gaditana, paradigmas del arte sin trincar. ¿Sin trincar? Caminito de la perdición, los popurrís convocarán pronto a las mejores marcas registradas, la libertad al mejor postor. Los de Nintendo nontienden ná pero agradecen las menciones de los comparsistas sin aflojá la morterá, mejor será. De la publicidad subliminal a la publicidad estática, y ahora, la publicidad oral. No creo que llamen los reyes de la zarzaparrilla, ni por supuesto la embajada yanqui para mostrar su gratitud por la sentida despedida brindada por los de Tino Tovar alhipojutal Bush. Letra marcada a fuego. A veces las palabras duelen más que un babushazo. "El terrorista dejó ya la Casa Blanca" dejando tras de sí la semilla del odio y la venganza. Y se marchó "de rositas y sin cargos de conciencia". Su imperio asesino sembró el mundo de cadáveres, sangre a cambio de dominio, se fue sonriente, como se fue el del Bigote, orgulloso de cantar la guantanamera de la tortura, "sólo un cabrón puede dormir por las noches" después de tamañas fechorías: exterminio de Irak, genocidio palestino, menuda herencia.
Los Mákina de Vera Luque firman otro pasodoble memorable, tierra, justicia y libertad para Palestina, un canto salpicado de bombas de racimo, amnesia del "judío que ya no recuerda cuando él era el perseguío", cristales rotos sobre la dignidad de un pueblo, estrellas estrelladas de David. Ahora, el hijo de Salomón, ciego de venganza, desentierra las cruces gamadas en un lugar del mundo que no es tierra ni es santa. Más odio, más tambores de guerra. Más campanas de libertad. La embajada israelí tampoco ha mandao un jamón.
Bibiana, la ministra gaditana, encuentra unas pocas de rimas críticas por mor de las miembras, los personos y sus igualdades. Precisamente, la chirigota de Vera tilda irónicamente a Bibiana de inteligenta, pues si con treinta ya es ministra va camino de presidenta. La piba se confía a mitad de copla y se lleva un cosqui. "Lecciones de feminismo mientras hay mujeres llorando, mujeres con miedo o mujeres cobrando una mierda de salario. Eres ministra, no la Paris Hilton del Parlamento", ay, qué de sociolistos poniéndose las botas con los votos".
Más palos. Condena unánime de Antonio Martín, en boca de su comparsa, al juez Tirado, a quien le ha salido tirado su fallo morrocotudo, "malditas sean las leyes" que no se cumplen ni respetan, milquién de multa al Tirado, "como si la vida de un niño no valiese la pena". Los jueces estaban ayer de juerga. Los comparsistas no, vaya nochecita de pasosobles hermosos y rotundos. La iglesia y el estado, de la manita en la denuncia de Quiñones, que no olvida los silencios del hombre. Aragón, por sus partes, canta al Cádiz de Carvallo, Mágico y demás leyendas amarillas, el submarino que, pese a sus fatiguitas, jamás descendió a los infiernos, jamás, señor Muñoz.
La gente canta lo que le da la gana. Un pasodoble a la cama (Aragón), un toquetazo a la comparsilandia pa que deje de mirarse el ombligo (Tovar), el duque del Guano se convierte en personaje de telecuplé (Martín), los del Yuyu conocen un amor en cada aeropuerto, el propio Martín menciona a sus rivales de antaño (Alba, Villegas, Romero, Martínez Ares) y los Rollings Stones superan con creces al Cádiz Latino. Por no hablar de un cuplé makinero ("si ha bajado el euríbor lo mismo el Cádiz coge la plaza") y un tango pa reflexionar, al margen del club de gaditas. La Caleta es plata quieta, pero el sol se oculta de aquella manera por Santa María del Mar. Viva la Viña, pero también el Mentidero y el Pópulo, jamás será vencido.

Febrero 09, Carnaval, Diario de Cádiz
Foto de José Braza

2 comentarios:

Eterna aprendiz dijo...

diossssss, qué artículo más completito, tantos temas por comentar que no sabe una pa donde "tirar", aunque en eso de los tiritos se lleva la palma el "Mini" de Justicia que no se va "ni a tiros... de licencia caducada" lo malo es que donde pone el ojo la "caga"...a ver si le ponen un tapón en la boca y otro en la escopeta...!!

Saludos

Enrique Alcina Echeverría dijo...

El Mini es paecharlo, jeje, yo prefiero el Peugeot del ministro, jeje, qué tontería me ha salido. Cosas del Carnaval, en realidad el ministro es paecharlo a los leones y nos vamos tos de cacería de políticos jeje, no quedarían muchos .... salud !!!